ESPECIAL| Nemesio Oseguera, ‘El Mencho’: el imperio criminal que hundió a México en la violencia

Mi Nación
El Mencho especial

Por Noemí López 

La mañana del domingo, millones de mexicanos nos despertamos con la noticia que conmocionó al mundo entero; un operativo coordinado por fuerzas federales resultó en el abatimiento de Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, mejor conocido como “El Mencho”, principal líder y fundador del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG, también conocido como “El Cuatro Letras”), uno de los más sanguinarios y poderosos en la historia de México. 

Nacido el 17 de julio de 1966 en Aguililla, Michoacán. De joven fue policía municipal; aunque no hay mucha información respecto a esa etapa de su vida, se sabe que su estancia fue corta, aunque el puesto le permitió conocer sobre armas y estrategias de seguridad. 

Posteriormente, en la década de 1990, migró a Estados Unidos, donde trabajó en campos agrícolas, pero fue detenido por distribución de heroína y condenado a tres años de prisión; al cumplimentar su condena fue deportado a México. 

Una vez aquí, se unió al Cártel del Milenio, facilitado por sus vínculos con operadores importantes del grupo, así como reforzada por sus alianzas familiares pues su esposa, Rosalinda González Valencia, mejor conocida como “La Jefa”, pertenece a la familia Valencia, la cual, lideraba el cártel. 

Dentro del Cártel del Milenio comenzó como sicario y jefe de una célula armada, entre sus principales funciones se encontraba la ejecución de sus rivales. Su desempeño y reputación, lo hicieron ascender rápidamente dentro de la organización criminal. 

Con el tiempo se convirtió en operador clave en Jalisco y Colima donde ya coordinaba el tráfico de drogas y operaciones armadas. Pero el punto de quiebre fue entre 2009 y 2010, año en que el cártel se debilitó por la captura de sus líderes. 

Para ese momento, Oseguera tomó el control de una facción armada que evolucionó hasta convertirse en el CJNG.

EL INICIO DE SU IMPERIO CRIMINAL

Aunque el CJNG vio la luz a principios de la década de 2010, comenzaron su actividad criminal como los “Mata Zetas”. El 20 de septiembre de 2011 fueron abandonados 35 cuerpos en la zona turística del Puerto de Veracruz; junto a los cadáveres había mensajes firmados por los “Mata Zetas” lo cual comunicaba el acto de “limpiar” el estado de sus rivales.

Aunque este hecho no fue el primerio que exponía la extrema violencia que había mostrado el narcotráfico mexicano, sí revelaba lo violento que sería el CJNG. Especialistas consideran este suceso como su carta de presentación, el nacimiento público del cártel. 

Como estrategia de propaganda, poco después aparecieron videos de hombres armados y encapuchados que se identificaban como los “Mata Zetas” que señalaban el liderazgo de “El Mencho”. A partir de aquí, las autoridades comenzaron a identificar al CJNG como una organización emergente de alto riesgo.

Este no fue el único hecho, pues para el 24 de noviembre de 2011 fueron abandonados 26 cuerpos en la zona de Arcos del Milenio en Guadalajara, firmada una vez más bajo el nombre “Mata Zetas”.

A partir de esta guerra declarada al Cártel de los Zetas, y al no tener una organización consolidada, Oseguera estableció alianzas con el Cártel de Sinaloa entre los años 2010 y 2012. Esto le permitió crecer de manera interna, así como establecer rutas, contactos y respaldo operativo. 

Sin embargo, a medida que el CJGN crecía y alcanzaba suficiente poder, comenzó a competir directamente con el Cártel de Sinaloa, por lo que, del 2013 en adelante, pasó a ser su principal rival. 

Cabe destacar que, para estos años, parte del crecimiento económico del CJNG provenía de “Los Cuinis”, organización considerada el brazo financiero del cártel, en la que su esposa, “La Jefa”, era hermana de sus fundadores y fungió como responsable de la administración de recursos y lavado de dinero.

CONSOLIDACIÓN DEL CJNG Y AÑOS MÁS VIOLENTOS 

Para la segunda mitad de la década de 2010, el CJNG se consolidó como una de las organizaciones criminales más poderosas de México. Esta etapa se caracterizó por contar con una mayor expansión y desafiar abiertamente al Estado mexicano.

El primero de mayo de 2015 marcó un punto de inflexión; fuerzas federales conformadas por elementos del Ejército Mexicano y la policía federal desplegaron una estrategia llamada “Operación Jalisco” con el objetivo de debilitar al cártel y aprehender a Oseguera

La táctica realizada en la zona serrana de Jalisco resultó fallida para las autoridades mexicanas pues un helicóptero militar Cougar fue atacado con armamento de alto poder y derribado siendo esta la primera vez en que un grupo criminal derribaba una aeronave del Ejército Mexicano. En el ataque, murieron seis elementos de la Secretaría de Defensa (Sedena en ese entonces) y un policía federal. 

Paralelo a ello, miembros del CJNG realizaron bloqueos masivos incendiando vehículos particulares y bloqueando carreteras federales, así como los accesos al área metropolitana de Guadalajara. Los bloqueos se extendieron a otros estados como Colima y Michoacán

El mensaje era claro; el CJNG contaba con la capacidad paramilitar para ponerse mano a mano con las fuerzas federales, además de mostrar la capacidad de reacción del mismo. Este hecho consolidó la figura de “El Mencho” como líder protegido de una estructura altamente disciplinada y elevó a la organización como una de las más peligrosas del país, además de que encendió las alertas en Estados Unidos. 

Tras este suceso el cártel comenzó a tomar presencia significativa por todo el país. En el extranjero, la Administración para el Control de Drogas (DEA, por siglas en inglés) incluyó formalmente a “El Mencho” en su lista de objetivos prioritarios y anunció una recompensa millonaria por datos que llevaran a su captura.  

Para este punto, la organización criminal dejó dedicarse sólo al tráfico de drogas y armas, diversificando sus actividades ilícitas al secuestro, robo de combustible, extorsión (cobro de piso) y trata de personas. Todo esto con la necesidad de financiar su expansión territorial, así como las células que hacían comenzaban a surgir alrededor de todo el país. 

Otro de los escenarios de suma importancia en la historia del CJNG fue la guerra abierta que comenzó en 2018 contra el Cártel de Santa rosa de Lima (CSRL) con base en Guanajuato, liderado por José Antonio Yépez Ortiz, alias “El Marro”. 

La disputa comenzó por el control de los principales puntos de robo de combustible, pues “El Marro” dominaba la extracción ilegal de ductos de Pemex en el llamado “Triángulo del Huachicol” ubicado entre Villagrán, Celaya y Salamanca. Por otra parte, el CJNG también buscaba manejar el mercado de droga en la zona del Bajío. 

Este conflicto marcó uno de los años más violentos de la década con masacres en bares y centros nocturnos, ejecuciones en vía pública a plena luz del día y emboscadas a policías municipales. Por otro lado, esta etapa se caracterizó por una recurrente difusión de videos como exhibición de poder, en el que aparecían hombres armados con equipo táctico y mensajes directos a los rivales y al gobierno. 

Durante este periodo, el costo social del enfrentamiento fue alto, tan solo en 2019 Guanajuato registró la mayor tasa de homicidios en todo el país; hubo una reducción de actividades económicas locales, las clases se suspendían por el clima de violencia y comercios cerraban por extorsiones. Además, comenzó a haber un creciente reclutamiento de jóvenes en las filas del crimen organizado y cada vez más aumentaba el número de desaparecidos. 

Las diferencias estructurales entre ambos cárteles eran significativas, el CSRL dependía económicamente del huachicol y tenía un arraigo local, a diferencia del CJNG que ya contaba con financiamiento nacional e internacional, células operando por todo el país y mayor capacidad de armamento. 

En 2019 el gobierno Federal intensifico la estrategia de seguridad para combatir al huachicol y el dos de agosto de 2020 “El Marro” fue detenido con lo que el CSRL quedó fragmentado y debilitado. 

La captura no diezmó la violencia, por el contrario, hubo una reestructura pues mientras unas células de Santa Rosa fueron absorbidas, otras intentaron operar de forma autónoma. Por su parte, Nemesio Oseguera obtuvo mayor control sobre el mercado del narcomenudeo

A partir del 2020, con la caída de “El Marro” y la llegada de la pandemia por Covid-19, el CJNG vivió una expansión y consolidación territorial pero también tuvo mayor escrutinio internacional debido en gran medida por el tráfico de fentanilo.

En la próxima entrega te platicaremos de lo que ocurrió con el CJNG y quien fuera su máximo líder, Nemesio Oseguera, las claves de su éxito, su expansión internacional, el asedio de Estados Unidos y su inminente caída. 
 

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