Redacción
Ciudad de México.- Un grupo de legisladores texanos, conformado por representantes tanto demócratas como republicanos, manifestaron una exigencia conjunta para que las autoridades migratorias liberen a los hermanos Antonio y Caleb Gámez-Cuéllar.
Los jóvenes, de 18 y 14 años respectivamente, son destacados músicos de mariachi que el año pasado fueron objeto de un reconocimiento oficial en la Cámara de Representantes por su aporte cultural.
Su familia, originaria de San Luis Potosí, se encuentra en territorio estadounidense desde 2023.
A pesar de haber ingresado mediante el programa CBP One establecido por la administración anterior para solicitar asilo, fueron arrestados en febrero pasado durante una cita de rutina ante el Servicio de Aduanas y Control Migratorio (ICE, por sus siglas en inglés).
SEPARACIÓN FAMILIAR Y CONDICIONES CRÍTICAS
Tras su detención, el núcleo familiar fue fracturado. Antonio, el hermano mayor, fue trasladado al centro de Raymondville, mientras que Caleb permanece junto a sus padres y un hermano menor en el centro de Dilley.
Este último ha sido blanco de severas críticas por parte de abogados y defensores de derechos humanos debido a la falta de atención médica, educación y el suministro de alimentos en mal estado.
El congresista demócrata Joaquín Castro, quien visitó las instalaciones, cuestionó la contradicción de mantener tras las rejas a dos jóvenes que anteriormente habían sido invitados a actuar en el Capitolio y la Casa Blanca.
Por su parte, la republicana Mónica de la Cruz confirmó que ha entablado diálogos con el Departamento de Seguridad Nacional para revisar este caso específico.
EL CONTEXTO DE LAS DETENCIONES RÉCORD
El caso de los hermanos Gámez-Cuéllar, integrantes del galardonado grupo Mariachi McAllen Oro, se da en medio de un endurecimiento de las políticas migratorias.
Según datos recientes, el nivel de detenciones ha alcanzado cifras históricas, superando los 73 mil migrantes bajo custodia en enero.
Además, los reportes indican un incremento alarmante en el arresto de menores de edad. Bajo la administración actual, el promedio mensual de niños aprehendidos escaló a 170, una cifra significativamente mayor a los 25 casos mensuales registrados en el periodo final del gobierno previo.
Actualmente, sólo en el centro de Dilley se encuentran retenidos aproximadamente 400 menores de edad.
IMCM
