Ciudad de México.- Lo que comenzó como un fenómeno viral vía redes sociales durante el Mundial 2026 se transformó en una disputa legal por derechos de propiedad intelectual.
Karla Gómez, dueña del popular “Pato Merlín”, descubrió que un tercero intentó registrar el nombre y la imagen de su mascota ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) sin su consentimiento.
De acuerdo con los expedientes del IMPI, un hombre identificado como David “N”, residente de Mérida, Yucatán, presentó una solicitud el pasado 17 de junio para obtener la concesión de la marca “El Pato Merlín. El pato de la suerte”.
Este trámite se realizó seis días después de que el animal se volviera viral, tras el triunfo de México contra Sudáfrica, en el inicio de la Copa del Mundo y antes de que la familia propietaria iniciara sus propios trámites legales.
El registro solicitado por dicho hombre no se limitaba al nombre; incluía un logotipo con la imagen de un pato vistiendo una playera verde con la figura de Quetzalcóatl y el Calendario Azteca (en realidad se llama Piedra del Sol) de fondo.
La solicitud se realizó bajo la clase 35, que abarca servicios de publicidad, gestión de negocios, representación de deportistas y, de manera destacada, el uso de la imagen para campañas políticas.
INTERVENCIÓN PRESIDENCIAL Y REGISTRO OFICIAL
La controversia llegó hasta la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien denunció públicamente el hecho como un acto de oportunismo.
“Alguien más quería registrar al pato como una marca, imagínense. O sea, qué abuso”, señaló la mandataria este martes, confirmando que su administración brindó asesoría a la familia para proteger sus derechos.
Gracias al acompañamiento gubernamental, la señora Karla y sus hijos lograron formalizar su solicitud bajo el expediente 3646513 ayer a las 11:28 horas, tras haber asistido a Palacio Nacional.
La dueña del ave destacó que son una familia trabajadora y que el registro es fundamental para evitar que terceros obtengan beneficios económicos injustos derivados de la fama de Merlín.
IMCM