Ciudad de México.- El municipio de Cosoleacaque, en la zona sur de Veracruz, fue escenario de un crimen que conmociona a la comunidad: el hallazgo sin vida de Ana Lilia González Mateos, de 42 años, y su hija Yalina Cristal Lezama González, de 25.
Ambas mujeres, identificadas como comerciantes del mercado municipal, presentaban impactos de bala y evidentes huellas de violencia física y tortura al momento de ser localizadas.
De acuerdo con testimonios de residentes de la zona, sus cadáveres fueron abandonados el pasado domingo sobre la calle Emiliano Zapata, en las inmediaciones del Barrio Cuarto, tras ser arrojados desde una camioneta Toyota gris que se encontraba en circulación.
Minutos después del incidente, las corporaciones de seguridad lograron ubicar el vehículo abandonado con las luces encendidas a escasos metros de la escena, aunque los agresores ya habían escapado en otra unidad.
INVESTIGACIÓN Y CONTEXTO DE INSEGURIDAD
La Fiscalía General del Estado (FGE) inició formalmente una carpeta de investigación aplicando los protocolos correspondientes al delito de feminicidio.
Si bien existen reportes que sugieren que las víctimas fueron privadas de su libertad horas antes de su muerte, esta versión aún no ha sido ratificada de manera oficial por las autoridades ministeriales.
Este suceso ocurre en un contexto de creciente violencia en la entidad; tan solo en la misma jornada se reportó el hallazgo de un hombre asesinado en Acayucan y detonaciones de arma de fuego en Minatitlán.
Datos oficiales y análisis del Observatorio Universitario de Violencias contra las Mujeres advierten que la región sur de Veracruz se mantiene como un punto crítico de riesgo extremo para la población femenina, registrando una alta incidencia de agresiones letales en comparación con otras zonas del estado.
IMCM
