Ciudad de México.- A tres décadas del magnicidio de Luis Donaldo Colosio Murrieta, el caso que marcó la historia política de México vuelve al centro de la discusión nacional. En el marco del 32 aniversario del asesinato en Lomas Taurinas, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) emitió un pronunciamiento contundente contra las propuestas de cerrar el expediente mediante un beneficio presidencial.
El rechazo al indulto: "Encubrir los hechos"
Para la CNDH, la posibilidad de otorgar un indulto a Mario Aburto Martínez, único condenado por el crimen, no representa un acto de justicia, sino un obstáculo para alcanzarla. El organismo advierte que conceder esta medida significaría “encubrir los hechos” y desperdiciar “una oportunidad única para acercarse a la verdad”.
La Comisión insiste en que el caso no debe limitarse a la responsabilidad individual de Aburto, sino que debe sentar un "precedente histórico" que confronte la manipulación de las investigaciones originales de 1994. Por ello, hizo un llamado a las autoridades para profundizar las indagatorias y determinar responsabilidades de manera pronta.
Mario Aburto: "Limpiar su nombre" antes que la libertad
Uno de los puntos más reveladores del reciente informe es la postura del propio sentenciado. Según el seguimiento de la Recomendación 48VG/2021, Mario Aburto ha manifestado que su objetivo no es simplemente salir de prisión, sino “limpiar su nombre” dentro del proceso jurisdiccional.
A pesar de tener acceso a beneficios preliberacionales, Aburto no ha optado por ellos, buscando recuperar su dignidad frente a un sistema que, según la CNDH, acreditó actos de tortura contra él y su familia. En este sentido, la Comisión señala que aceptar el indulto sería imponer una nueva "verdad oficial" similar a la de las décadas pasadas.
El choque de posturas: Sheinbaum vs. Colosio Riojas
El debate político se ha intensificado tras las declaraciones de las principales figuras públicas involucradas. La presidenta Claudia Sheinbaum ha descartado oficialmente el indulto, calificando el magnicidio como un “asunto de Estado” que requiere claridad.
En contraste, el senador Luis Donaldo Colosio Riojas, hijo del candidato asesinado, ha expresado una visión diferente, instando a las autoridades a dar un “carpetazo” al tema para que “México sane”.
Colosio Riojas sostiene que el caso se reabre cíclicamente con fines proselitistas y que ningún presidente en 30 años ha tenido la voluntad real de hacer justicia.
Ante esto, la CNDH respondió que el derecho del pueblo mexicano a conocer la verdad está por encima de cualquier conveniencia política o personal.
Investigaciones pendientes y el papel de la SCJN
La resolución definitiva del caso podría estar en manos de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), que ya aceptó resolver el amparo presentado por Aburto. La CNDH ha solicitado al Alto Tribunal que oriente su determinación al esclarecimiento de los hechos y al acceso efectivo a la justicia.
Entre los cabos sueltos que la Comisión resalta se encuentran:
- La situación de un agente del CISEN detenido desde el 9 de noviembre de 2025, cuya participación aún no se esclarece.
- Las condiciones de reclusión de Aburto, exigiendo su traslado al penal de "El Hongo" en Baja California para facilitar el contacto con su familia.
A 32 años de aquel 23 de marzo de 1994, la pregunta fundamental sigue resonando en la sociedad mexicana: ¿quién mató realmente a Colosio?. Mientras la CNDH exige agotar todas las líneas de investigación, el país observa cómo el expediente de Lomas Taurinas se resiste a ser olvidado.