Ciudad de México.- La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) mantiene abiertas diversas actuaciones de inspección, vigilancia y seguimiento tras el fallecimiento de Moana, una delfín en cautiverio alojada en el Delfinario Sonora.
El hecho ocurrió el pasado 1 de octubre, lo que motivó la apertura de un procedimiento administrativo para esclarecer las causas del deceso y verificar el cumplimiento de la legislación ambiental.
Necropsia revela traumatismo como presunta causa de muerte
Tras tener conocimiento del caso, personal especializado de la Profepa inspeccionó el lugar, recopiló información documental y técnica, y dio seguimiento directo a la necropsia del ejemplar. Los resultados de los estudios necropsiales reportan un traumatismo asociado al fallecimiento de Moana.
Actualmente, las autoridades evalúan de manera técnica y jurídica si esta lesión está relacionada con el desprendimiento de un elemento de la infraestructura del establecimiento.
El análisis contempla la revisión de visitas de inspección previas y las medidas ordenadas anteriormente al recinto, con el fin de determinar si se cumplieron adecuadamente las obligaciones de mantenimiento, infraestructura, manejo y atención veterinaria.
Supervisión al bienestar de los demás ejemplares
De forma paralela, la Procuraduría realiza un seguimiento riguroso a las condiciones de salud e instalaciones de los demás delfines que permanecen en el establecimiento. Las autoridades vigilan aspectos clave como:
- Estado físico y atención médico-veterinaria.
- Alimentación, calidad del agua y condiciones de alojamiento.
- Funcionamiento de los sistemas de soporte de vida.
Determinación de responsabilidades y sanciones
A partir de la valoración integral de las pruebas, la Profepa determinará si existieron incumplimientos a la legislación ambiental y, en su caso, fijará las responsabilidades y sanciones correspondientes.
Añadir Diario De México como fuente preferida de Google de forma gratuita.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
