Redacción
Ciudad de México.- La Secretaría de Cultura manifestó su firme rechazo a una subasta presencial programada para mañana miércoles 11 de marzo en París, Francia, donde se pretenden comercializar cuatro piezas arqueológicas identificadas como propiedad de la nación mexicana.
La titular de la dependencia, Claudia Curiel de Icaza, hizo un llamado urgente a la casa de subastas Millon para suspender la venta y proceder a la devolución de los objetos.
Especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) realizaron un dictamen pericial basados en el catálogo de la subasta titulada “Tout l'Or des Empires: Collection de Monsieur D”.
Tras el análisis, se determinó que los cuatro lotes en cuestión son bienes arqueológicos e históricos protegidos por la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos.
De acuerdo con el marco legal mexicano, estos objetos son inalienables e imprescriptibles. Debido a que su exportación está estrictamente prohibida desde 1827, las autoridades subrayan que la presencia de estas piezas en el extranjero es el resultado de una extracción ilícita.
ACCIONES DIPLOMÁTICAS Y LEGALES
La Secretaría de Cultura envió una misiva formal a la casa Millon el pasado 5 de marzo, expresando su rotunda desaprobación ante el evento que tendrá lugar en el Hotel Drouot.
Además, Curiel de Icaza informó que se han puesto en marcha los procedimientos jurisdiccionales ante las autoridades correspondientes para lograr la repatriación de las piezas mediante canales legales y diplomáticos.
La funcionaria apeló a la ética y al respeto por el patrimonio cultural, instando a detener el ofrecimiento de estos bienes que forman parte de la identidad nacional.
UN HISTORIAL DE RECUPERACIONES
Este reclamo no es un hecho aislado. Apenas hace dos semanas, la misma casa de subastas fue interpelada por la dependencia mexicana para frenar la venta de otras 40 piezas arqueológicas en la subasta “Les Empires de Lumière”.
Desde 2018, la estrategia de combate al tráfico de bienes culturales ha permitido que el Gobierno de México recupere aproximadamente 16 mil 500 piezas que se ofrecían ilegalmente en ciudades como Nueva York, Roma y París, reforzando la presión internacional sobre los mercados de antigüedades robadas.
IMCM