Por Noemí López
Ciudad de México. – Esta tarde llegó a la Cámara de Diputados la iniciativa de la Reforma Electoral, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, luego de una larga espera, producto de aplazamientos relacionados a la realización de ajustes al documento.
El proyecto, que ha generado controversia y quiebres dentro de la coalición de Morena, PT y Partido Verde, fue recibido en un acto protocolario en el que el titular de Enlace Parlamentario de la Secretaría de Gobernación, Juan Ramiro Robledo, hizo entrega del documento a la presidenta de la Mesa Directiva, Kenia López Rabadán, dando inicio formal al proceso legislativo que incluye el análisis, discusión y posible dictaminación en comisiones.
‘DECÁLOGO POR LA DEMOCRACIA’
Durante la conferencia matutina, la mandataria Federal presentó la reforma bajo el nombre de “Decálogo por la democracia” en el que contempla modificaciones a 11 artículos de la Constitución enfocados en transformar el sistema electoral.
Entre los cambios destaca la reducción de senadurías de 128 a 96, ajustes al sistema de representación proporcional, la disminución de financiamiento público a los partidos y la eliminación de la reelección inmediata para cargos federales a partir de 2030.
Respecto a los plurinominales – una figura ampliamente debatida– la iniciativa propone cambios sustanciales como la eliminación de las listas cerradas y en el caso del Senado, pretende eliminarla por completo.
La presidenta defendió la iniciativa argumentando que responde a demandas ciudadanas y busca una democracia más cercana y eficiente. “Estamos cumpliendo con lo que nos pidió la gente”, señaló y añadió que, aunque la reforma no sea aprobada, el simple hecho de presentarla ya representa “una victoria”.
PRÓXIMOS PASOS LEGISLATIVOS
Una vez recibida en San Lázaro, la reforma fue turnada a las comisiones de Puntos Constitucionales y Reforma Política-Electoral, donde legisladores deberán discutir y elaborar un dictamen.
De obtener la aprobación de dos terceras partes de los diputados y senadores, la reforma podría avanzar hacia su implementación. Sin embargo, la falta de consenso entre aliados y opositores sugiere que el camino legislativo será largo y complejo.
