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México se alista para nueva ronda del T-MEC en Washington con postura ‘favorable’

Mi Nación

La delegación mexicana acudirá del 15 al 18 de junio a Washington para definir posiciones rumbo a la revisión del T-MEC, con el sector automotriz como punto de tensión.

México se prepara para nueva ronda del T-MEC en Washington. Foto Cuarto Oscuro
México se prepara para nueva ronda del T-MEC en Washington. Foto Cuarto Oscuro

Ciudad de México. – El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, anunció que se prepara para una nueva ronda de conversaciones sobre el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), programada del 15 al 18 de junio en Washington.

La reunión forma parte de la ruta acordada por ambos países para definir posiciones antes de la revisión trilateral, la cual arranca formalmente el próximo primero de julio.

La delegación mexicana llegará con una propuesta construida junto con representantes del sector empresarial, trabajadores y productores agropecuarios. El objetivo, según la Secretaría de Economía, es preservar las ventajas competitivas del país en un contexto marcado por el endurecimiento de la política comercial estadounidense.

POSICIÓN DE MÉXICO; FAVORABLE

El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, ha sostenido que México enfrenta esta etapa desde una posición favorable. Argumentó que las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos mantienen un crecimiento superior al de otros socios comerciales y que el país conserva una posición estratégica dentro de las cadenas productivas de Norteamérica.

Viene crecimiento en sectores en los que tradicionalmente México no había tenido un crecimiento acelerado a gran escala, en virtud de los cambios que va a haber en el escenario comercial internacional particularmente. Las decisiones de los Estados Unidos buscan que los semiconductores se produzcan principalmente en Norteamérica que no dependamos”, adelantó Ebrard.

SECTOR AUTOMOTRIZ GENERA FRICCIONES

Entre los temas que seguirán sobre la mesa destacan las reglas de origen para la industria automotriz, las condiciones para los sectores del acero y aluminio, la seguridad económica regional y asuntos relacionados con agricultura y competencia comercial.

Por su parte, Washington ha planteado requisitos más estrictos para privilegiar el contenido estadounidense en la fabricación de vehículos, una propuesta que podría convertirse en uno de los principales puntos de fricción de la negociación.

La expectativa del gobierno mexicano es llegar a acuerdos que permitan mantener la integración productiva de la región y sentar las bases para una eventual extensión del tratado por otros 16 años, una postura que también ha sido respaldada por Canadá.

Sin embargo, el proceso se desarrolla en medio de la incertidumbre generada por declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, quien recientemente reiteró que su país podría optar por no renovar el acuerdo si considera que no obtiene condiciones favorables.

Sobre el autor

Noemí López