Ciudad de México.- Petróleos Mexicanos (Pemex) enfrenta un panorama financiero complejo que requerirá la intervención constante del Estado durante los próximos años. Según un reciente reporte de Moody’s Ratings, la petrolera estatal mantendrá necesidades de financiamiento elevadas al menos hasta 2028, dependiendo críticamente del respaldo federal y del acceso a los mercados para cumplir con sus compromisos.
El respaldo federal: Un salvavidas necesario, pero insuficiente
A pesar de que la administración actual ha reafirmado su compromiso con la paraestatal, los riesgos persisten. La calificadora, que mantiene una nota de ‘B1’ con perspectiva estable para Pemex, señaló que aunque el apoyo federal continuará hasta el fin del sexenio en 2030, este “no compensará por completo los crecientes riesgos operativos de la compañía”.
La magnitud del apoyo financiero es histórica. En 2025, el Gobierno mexicano destinó más de 40 mil millones de dólares en intervenciones para reducir la deuda y pagar a proveedores. Para el ejercicio fiscal de 2026, el presupuesto federal ya contempla aproximadamente 14 mil millones de dólares adicionales para cubrir vencimientos de corto plazo.
Déficit operativo y necesidades de capital
Uno de los puntos más críticos señalados por Moody’s es la incapacidad de la empresa para generar recursos propios suficientes. Se anticipa que Pemex conservará un flujo de caja libre negativo hasta 2028, derivado de un desempeño operativo débil y una generación interna de efectivo limitada.
Para intentar estabilizar sus operaciones, la empresa enfrenta un desafío de inversión constante:
- Inversión estimada: Se proyecta una inversión de capital promedio de 11 mil millones de dólares anuales entre 2026 y 2028.
- Importancia sistémica: Debido a su rol crucial en la economía nacional, instituciones como Banobras permanecen disponibles para aportar financiamiento adicional, especialmente para el pago a proveedores.
El acceso a mercados: Local vs. internacional
El refinanciamiento de la deuda es otro pilar fundamental para la supervivencia financiera de Pemex. Durante 2026, la petrolera logró colocar deuda con éxito en el mercado local, lo que demuestra un apetito vigente por parte de los inversionistas internos. Moody’s prevé que la empresa regrese al mercado nacional en la segunda mitad del año con una emisión cercana a los mil 700 millones de dólares.
Sin embargo, el panorama en el extranjero es distinto. La agencia considera “incierto el momento de un eventual regreso a los mercados internacionales”. Además, advierte que las nuevas emisiones de deuda se están utilizando principalmente para refinanciar obligaciones existentes en lugar de destinarse a inversión productiva que genere valor a largo plazo.
