Redacción
Ciudad de México.- En un esfuerzo por exponer la situación de inseguridad en el país ante la mirada internacional, diversos colectivos convocaron a una movilización nacional el próximo 11 de junio de 2026.
La fecha coincide con el encuentro inaugural de la Copa del Mundo de la FIFA en la Ciudad de México, momento en el que los organizadores buscan contrastar las celebraciones deportivas con el drama de más de 133 mil personas cuyo paradero se desconoce.
La iniciativa, liderada por los padres de Ana Amelí García —joven desaparecida en julio de 2025 en las inmediaciones del Ajusco—, contempla la formación de vallas humanas en los accesos al Estadio Azteca a partir de las 8:00 horas. Los organizadores enfatizan que la manifestación será totalmente pacífica y no se impedirá el ingreso de los 87 mil aficionados previstos, pues el objetivo primordial es que tanto los asistentes como la prensa extranjera reconozcan la realidad social del país.
Asimismo, se realizó un llamado general a la población para guardar un minuto de silencio a las 13:00 horas, justo en el instante en que inicie el torneo. La intención es recordar que el júbilo del evento deportivo ocurre en un contexto donde el Estado mexicano acumula niveles de impunidad cercanos a 99% en materia de desaparición forzada.
CIFRAS DE UNA CRISIS SISTEMÁTICA
De acuerdo con los datos presentados por los convocantes y registros oficiales, México enfrenta una problemática de proporciones alarmantes:
• Se estima que diariamente desaparecen más de 40 personas en territorio nacional.
• El nivel de impunidad en estos delitos es casi total, alcanzando 99%, según organismos internacionales y fiscalías locales.
• Existen más de 72 mil cuerpos sin identificar bajo resguardo de instalaciones gubernamentales.
Debido a esta gravedad, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) mantiene vigentes 773 acciones urgentes para el caso mexicano, cifra que supera la de cualquier otra nación. Además, el país enfrenta un procedimiento del Artículo 34 de la ONU, un mecanismo excepcional que se utiliza ante indicios de desapariciones forzadas sistemáticas.
EL CASO DE ANA AMELÍ: UN REFLEJO DEL SISTEMA
La movilización toma como estandarte el caso de Ana Amelí García, cuya búsqueda cuenta con el respaldo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y de la ONU.
A pesar de la atención internacional, sus padres denuncian que, tras más de 200 días de su desaparición, no se ha establecido un plan sólido de investigación ni se han agotado todas las líneas probatorias, incluyendo posibles obstrucciones por parte de la policía. Los colectivos cuestionan que, si un caso con este nivel de supervisión no recibe justicia, la situación para los miles de expedientes restantes es aún más precaria.
IMCM