Redacción
Ciudad de México.- Servando Gómez Martínez, conocido en el mundo criminal como “La Tuta”, compareció ante la justicia de Estados Unidos para declararse no culpable de los cargos de conspiración para el tráfico de estupefacientes que se le imputan.
El exlíder de organizaciones criminales como La Familia Michoacana y Los Caballeros Templarios enfrentó este martes formalmente su proceso en una corte federal de Manhattan tras varios meses de retraso en su agenda judicial.
Acompañado por su defensa, el capo michoacano se presentó ante el juez John G. Koeltl. Aunque se le ofreció la posibilidad de buscar un acuerdo de culpabilidad que podría reducir una potencial condena de cadena perpetua, hasta el momento no se han reportado negociaciones entre la fiscalía de la Unión Americana y los abogados de Gómez Martínez.
DETALLES DEL PROCESO Y RECLUSIÓN
Tras la audiencia, se determinó que el imputado permanezca bajo prisión preventiva en el Centro Metropolitano de Detención de Brooklyn.
Cabe destacar que en este mismo recinto se encuentran recluidos otros perfiles criminales de alto impacto como Ismael “El Mayo” Zambada y Rafael Caro Quintero.
La próxima cita de “La Tuta” ante el tribunal fue programada para el próximo 24 de junio, fecha en la que se definirá si el caso avanza hacia un juicio formal o si las partes optan por un convenio de culpabilidad.
De no llegar a un acuerdo y ser hallado culpable en juicio, “La Tuta” podría enfrentar una sentencia que oscila entre los 10 años de prisión y la cadena perpetua.
ANTECEDENTES Y ACUSACIONES
El gobierno de México entregó a Gómez Martínez a las autoridades estadounidenses el 12 de agosto de 2025, como parte de un grupo de 20 reos requeridos por Washington.
Las investigaciones en su contra señalan que, desde 2006, coordinó el envío masivo de metanfetaminas y cocaína hacia la frontera norte, utilizando principalmente el puerto de Lázaro Cárdenas en Michoacán como base de operaciones.
Washington lo vincula con una red violenta que no sólo traficaba drogas, sino que también adquiría armamento de alto poder en suelo estadounidense para ejecutar secuestros y homicidios.
Antes de su ascenso en el crimen organizado, Servando Gómez se desempeñó como profesor de primaria, lo que le valió el sobrenombre de “El Profe”, y se distinguió de otros líderes del crimen organizado por su constante exposición mediática a través de videos y entrevistas.
IMCM
