La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo advirtió que no permitirá intromisiones de Estados Unidos en la justicia mexicana. Sostuvo que las acusaciones contra el gobernador Rubén Rocha Moya tienen un propósito político si Washington no presenta pruebas. La mandataria aseguró que su gobierno no encubrirá a nadie, pero exigió respeto a la soberanía nacional.
Cancillería emite extrañamiento jurídico por filtraciones
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum detalló que la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) recibió diez solicitudes de extradición el 28 de abril. Sin embargo, el Departamento de Justicia estadounidense hizo públicos estos documentos apenas un día después. La presidenta calificó este acto como una violación a la confidencialidad de los tratados internacionales.
Debido a esta conducta, el gobierno de México envió un extrañamiento jurídico a las autoridades del país vecino. La jefa del Ejecutivo cuestionó la rapidez con la que Estados Unidos difundió la "acusación de reemplazo bajo reserva". Reiteró que el respeto mutuo es indispensable para mantener la cooperación bilateral en materia de seguridad.
La FGR verifica la validez de las pruebas enviadas
La Fiscalía General de la República (FGR) ya analiza los expedientes recibidos de manos de la Cancillería. La institución busca determinar si existen elementos probatorios suficientes para proceder bajo la legislación nacional. Además, la Fiscalía abrió una investigación paralela para corroborar el sustento legal de los señalamientos extranjeros.
"La ley mexicana es clara: para solicitar una orden de aprehensión se requieren datos de prueba", subrayó Sheinbaum. La presidenta recordó que solo las instituciones mexicanas son responsables de determinar la culpabilidad de sus ciudadanos. Con esto, cerró la puerta a que autoridades foráneas dicten el curso de la acción penal en el país.
Compromiso con la verdad y la justicia en Sinaloa
El caso involucra a Rocha Moya y a otros nueve funcionarios sinaloenses por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa. Sheinbaum Pardo prometió que su administración buscará la verdad sin fabricar culpables ni permitir impunidad. "Habrá justicia y defensa de nuestra soberanía", puntualizó ante los medios de comunicación.
Finalmente, la mandataria reafirmó que el Estado mexicano actuará con firmeza ante cualquier delito comprobado. No obstante, mantendrá una postura crítica frente a las estrategias mediáticas de las agencias de justicia estadounidenses.