En el corredor biológico Ajusco-Chichinautzin, en los límites de las delegaciones Tlalpan y Magdalena Contreras, un grupo de talamontes ha arrasado con cerca de 300 oyameles del bosque, los cuales son trasladados en camiones a los aserraderos clandestinos de los poblados de Santo Tomás y San Miguel Ajusco, informó el diario La Jornada.
Pobladores de ambas comunidades, pertenecientes a la delegación Tlalpan, y de San Nicolás Totolapan, en Magdalena Contreras, denunciaron que la tala de árboles fue cometida en los pasados tres meses.
De este ilícito tiene ya conocimiento la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), ante la cual se hicieron denuncias verbales y por escrito, por lo que los pobladores exigieron a la dependencia federal intervenir cuánto antes para detener el saqueo de madera en el suelo de conservación y Área Natural Protegida (ANP).
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