Ciudad de México.- Una manifestación integrada por cientos de personas recorrió el centro de Guadalajara para demandar el abastecimiento de agua limpia en la zona metropolitana y expresar una férrea oposición a cualquier intento de privatizar el Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA).
La movilización concluyó con la realización del denominado “Agua KK Festival” frente al Teatro Degollado, donde los participantes exigieron la declaración inmediata de una alerta sanitaria ante la presencia documentada de contaminantes en el recurso que llega a los hogares.
El contingente inició su avance en el Parque de la Revolución y avanzó hasta la Plaza Liberación bajo la consigna unificada de “Agua sí, caca no”.
En pancartas y letreros, los manifestantes plasmaron mensajes como “Queremos agua limpia en nuestras colonias”, “Alerta sanitaria ya, Secretaría de Salud omisa” y “El agua es un derecho, no un privilegio”, denunciando que el vital líquido no debe ser tratado como una mercancía para el negocio.
Esta protesta social se produce tras la publicación de diversos estudios universitarios e independientes —e incluso reconocimientos recientes de instancias oficiales forzados por la presión civil— que confirman que el agua suministrada por el SIAPA presenta altos niveles de turbidez, mal olor, bacterias de E. coli y residuos de metales pesados.
EXIGENCIA DE TRANSPARENCIA FINANCIERA
Los colectivos sociales expresaron su rotunda negativa frente a las declaraciones del gobernador de Jalisco, Pablo Lemus Navarro, quien sugirió abrir el SIAPA a la inversión privada mediante esquemas como el de Construcción, Mantenimiento, Rehabilitación y Operación (CMRO).
María González Valencia, representante del Instituto Mexicano para el Desarrollo Comunitario (IMDEC), junto con otros líderes vecinales, advirtió que la transferencia de funciones operativas de la infraestructura pública a corporaciones privadas representa una privatización encubierta que no será aceptada.
Durante el mitin, el investigador y especialista en materia hídrica, Arturo Gleason, instó a la ciudadanía a no otorgar un “cheque en blanco” a las autoridades estatales.
Gleason criticó que el gobierno de Jalisco incrementara unilateralmente el presupuesto estimado para atender la crisis hídrica, pasando de una proyección inicial de 25 mil millones de pesos (mdp) a una de casi 42 mil mdp para obras de infraestructura.
El académico demandó que cada uno de los proyectos que integran la estrategia estatal sea sometido a un escrutinio público, técnico y financiero riguroso.
De acuerdo con el especialista, cada obra propuesta debe justificar técnicamente el problema que resolverá, su costo detallado, el proyecto ejecutivo, el impacto ambiental y, de manera primordial, cómo se traducirá directamente en una mejora real de la calidad del agua.
Con información de La Jornada
IMCM
Añadir Diario De México como fuente preferida de Google de forma gratuita.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.