Ciudad de México.- Por la reciente declaración de emergencia internacional por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Secretaría de Salud federal (Ssa) activó un protocolo de vigilancia y emitió una recomendación preventiva para quienes se trasladen desde Uganda o la República Democrática del Congo hacia territorio mexicano.
Si bien el peligro para la población local se clasifica actualmente como "bajo", las autoridades mantienen una observación constante sobre la evolución de la cepa denominada EVE-Bundibugyo en las zonas donde hay transmisión activa.
Esta variante del virus se caracteriza por su alta peligrosidad y se propaga principalmente a través del contacto directo con fluidos corporales, sangre o artículos contaminados de personas que padecen la enfermedad.
El periodo de incubación puede extenderse desde los 2 hasta los 21 días, tiempo durante el cual es vital identificar síntomas como fiebre, dolores musculares, debilidad extrema, vómito y hemorragias sin causa aparente.
Un factor crítico señalado por las autoridades es que, hasta el momento, no se cuenta con un fármaco o vacuna específica para combatir este brote en particular.
LAS MEDIDAS DE SEGURIDAD
La situación epidemiológica en el continente africano registra un avance considerable desde finales de abril, especialmente en la zona congoleña de Ituri, donde ya se han contabilizado al menos 87 víctimas fatales y se ha detectado un caso importado en Uganda.
Debido a la conectividad aérea global y la realización de eventos masivos, las autoridades sanitarias mexicanas subrayaron la importancia de mantener una vigilancia estrecha sobre los itinerarios y escalas de viajeros provenientes de las regiones afectadas.
Finalmente, la dependencia enfatizó que el riesgo individual está directamente ligado al historial de estancia en las áreas de transmisión o al contacto con materiales infectados.
IMCM