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Washington.- El huracán Michael “se ha convertido en un monstruo”, señaló este miércoles el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al tiempo que el fenómeno meteorológico de categoría 4 en la escala de Saffir Simpson provocaba sus primeros daños tras tocar tierra en Mexico Beach, Florida. 

En un encuentro con la secretaria de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen, y el director de la Agencia Federal de Gestión de Emergencias (FEMA), Brock Long, el mandatario estadounidense anunció que “probablemente” el domingo o el lunes recorrerá algunas zonas que resulten afectadas tras el paso de Michael. 

"Iremos allí tan pronto como sea posible, pero no quiero interferir con los equipos de primeros auxilios... Analizaremos si el domingo o el lunes", manifestó. 

El poderoso huracán arribó a las costas de Florida con vientos devastadores de 250 kilómetros por hora que de inmediato derribaron árboles, provocó lluvias torrenciales y oleajes que inundaron casas en el turístico estado, pero horas más tarde se degradó a categoría 3. 

La intensidad de los vientos eran sólo dos kilómetros por debajo del borde de categoría 5 en la escala de intensidad Saffir-Simpson, de un máximo de 5 niveles, informó el Centro Nacional de Huracanes (CNH). 

Michael es el primer huracán de categoría 4 en golpear la zona conocida como el Panhandle de Florida, donde se ubica la capital estatal Tallahassee, desde que se tienen registros que datan de 1851, según los meteorólogos. 

El huracán tocó tierra a la 13:30 hora local cerca de México Beach, una zona con menos de mil 200 habitantes, ubicada al este de Panamá City. 

Las primeras escenas de México Beach mostraron una ciudad devastada, con casas inundadas hasta el techo, y otras estructuras totalmente destruidas. 

Michael trajo una marejada ciclónica con olas de entre dos y cuatro metros altura, los meterologos del CNH estimaron el impacto de los vientos en la zona como “catastrófico”. 

Se espera que la furia de los vientos de Michael derribe árboles y el tendido eléctrico, vuele techos de casas, destruya edificaciones y afecte puentes. 

Se estima que la tormenta producirá entre 100 mil y 200 mil cortes de energía eléctrica, lo que llevará semanas para restablecer el fluido eléctrico, de acuerdo con la companía Duke Energy de Florida. 

Más de 375 mil personas en toda la costa del Golfo fueron advertidas para evacuar sus viviendas, y el gobernador del estado, Rick Scott, llamó todavía esta mañana a los residentes a “buscar refugio de inmediato”. 

Scott dijo que se trata de un “monstruoso huracán”, mientras que su rival demócrata al Senado, el senador Bill Nelson, declaró que “el muro de agua” podría causar destrucción en el Panhandle. 

Michael es tan poderoso que se espera que siga siendo un huracán a medida que avanza hacia el centro de Georgia, el jueves temprano. 

En Florida se abrieron 16 refugios en seis condados, la mayoría costeros, mientras que en Georgia se abrieron cinco y en Alabama dos. 

Unos dos mil efectivos de la Guardia Nacional fueron movilizados en Florida y unos tres mil policías, para atender las emergencias provocadas por el huracán. 

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró la emergencia para que Florida reciba los fondos federales y el Departamento de Seguridad Interna y la Administración Federal de Manejo de Emregencias (FEMA) coordinen todos los esfuerzos de ayuda con autoridades estatales y locales. 

 

Con información de Efe y Notimex

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