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Roma.- Los casos de abuso sexual al interior de la Iglesia católica cada vez son más, dado lo anterior, el Papa Francisco ya ha llamado a realizar reuniones para evitar estos casos, pero también las monjas pidieron romper la “cultura del silencio y secreto” respecto a este tema.

“Condenamos a los que apoyan la cultura del silencio y el secreto, a menudo con el pretexto de proteger la reputación de una institución o considerándola parte de su cultura”.

La Unión Internacional de Superioras Generales (UISG), la cual representa a más de 500 mil monjas de todo el mundo, refrendaron su compromiso para ayudar a las religiosas que son víctimas de abuso sexual y que se atrevan a denuncia a los victimarios para tener justicia.

A través de un comunicado, el cual se emitió en la víspera del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el grupo detalló que el escándalos de los abusos sexuales por parte de los sacerdotes y obispos, ha rebasado cualquier tolerancia que pudieran tener.

Según algunos medios, mucho antes de que el problema se volviera mediático, el Vaticano sabía de todos los casos en los cuales los episcopados se aprovechaban de las monjas, pero hicieron muy poco para frenarlo.

Sin embargo, no siempre son los clérigos quienes cometen los abusos, pues también hay casos que se dan entre monjas de una misma congregación y no precisamente debe ser un abuso sexual, sino que también puede ser verbal y emocional.

“Abogamos por denuncias civiles y penales transparentes de los abusos, ya sean dentro de congregaciones religiosas, a nivel parroquial o diocesano o en cualquier espacio público”.

Vah 

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