Redacción
Ciudad de México.- La defensa legal de Jair Bolsonaro, expresidente brasileño, encendió las alarmas tras informar a la Corte Suprema que el estado de salud de su cliente se ha agravado en los últimos días. Según los reportes de sus abogados, Bolsonaro ha experimentado nuevos episodios de vómitos y crisis de hipo "acentuadas", lo que califican como un cuadro de salud "frágil".
Ante esta situación, sus representantes legales solicitan al alto tribunal que la Policía Federal entregue con "máxima urgencia" los resultados de la pericia médica realizada el pasado 20 de enero. El objetivo de esta solicitud es utilizar dicho informe como sustento para obtener la prisión domiciliaria por razones "humanitarias".
UN HISTORIAL MÉDICO COMPLEJO
A sus 70 años, Bolsonaro atribuye estos trastornos crónicos de mareos e hipo a las secuelas de la puñalada recibida durante su campaña electoral en 2018. Tan sólo en la última semana de 2025, el expresidente tuvo que ser ingresado en un hospital de Brasilia para someterse a cuatro intervenciones quirúrgicas; una para corregir una hernia inguinal y tres más destinadas a bloquear nervios del diafragma en un intento por mitigar sus recurrentes crisis de hipo.
El líder de la ultraderecha brasileña cumple una condena de 27 años de cárcel tras ser hallado culpable de liderar una trama golpista contra el actual presidente, Luiz Inácio Lula da Silva. Bolsonaro comenzó a cumplir su sentencia a finales de noviembre, tras ser condenado el pasado 11 de septiembre.
Hasta el momento, todas las peticiones previas de prisión domiciliaria han sido rechazadas por el juez Alexandre de Moraes, relator del caso en el Supremo. Sin embargo, la defensa insiste en que el debilitamiento físico del dirigente del Partido Liberal (PL) hace imperativo el cambio de régimen penitenciario para garantizar su bienestar básico.
Con información de EFE
IMCM