Redacción
Ciudad de México.- Luego de la ofensiva militar conjunta ejecutada por Estados Unidos e Israel contra territorio iraní, el gobierno de Teherán desplegó una respuesta armada que alcanza a diversos puntos de la región.
Ali Lariyaní, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, manifestó que estas acciones no representan una agresión contra las naciones vecinas, sino una respuesta directa a la presencia militar de Washington en la zona.
Lariyaní aclaró, a través de sus canales oficiales, que Irán considera las instalaciones militares estadounidenses ubicadas en países árabes como territorio extranjero y no como parte de las naciones que las albergan. Bajo esta premisa, el funcionario advirtió que cualquier base utilizada para operar contra el país persa será tratada como un objetivo legítimo de ataque.
ALCANCE DE LA OPERACIÓN Y DAÑOS COLATERALES
Además, la respuesta de Irán consistió en el lanzamiento masivo de drones y misiles dirigidos hacia Israel y países como Arabia Saudí, Catar, Emiratos Árabes Unidos, Jordania, Irak, Omán. Según las autoridades iraníes, el propósito de esta maniobra era desarticular centros operativos de las fuerzas armadas de Estados Unidos.
No obstante, los informes de la zona indican que la ofensiva impactó áreas no militares. Entre los daños reportados se encuentran:
Afectaciones en el aeropuerto y el puerto de Dubái, en Emiratos Árabes Unidos.
Impactos en instalaciones portuarias de Omán, donde se confirmó que al menos un trabajador de nacionalidad extranjera resultó herido a causa de las explosiones.
IMCM