Habitantes de las localidades rurales de Ansermanuevo y El Cairo, ubicadas en el departamento de Valle del Cauca, en el suroeste de Colombia, señalaron que hasta ahora ninguna autoridad se ha presentado para hablar con ellos tras el sismo, por lo que solo han recibido ayuda humanitaria de personas que pasan por la carretera principal que une a ambas poblaciones.
Según la información recopilada por la agencia internacional EFE, la situación es aún más compleja, ya que varios de los pobladores, a pesar de tener importantes afectaciones luego del temblor, se rehúsan a abandonar sus propiedades hasta que las autoridades locales acudan a realizar las inspecciones pertinentes.
A LA ESPERA DE AYUDA
Milton Puentes Barahona, uno de los afectados, vive con su familia en una casa del sector Los Mudos, perteneciente a Las Brisas de Ansermanuevo; fue quien colgó una bandera con el mensaje “Ayuda, SOS”, con la intención de visibilizar el problema que dejó el terremoto en toda la región.
La propiedad del Señor Puentes presenta techos caídos en varias zonas de la casa y algunas partes del “cielorraso” también colapsaron, sin embargo, la familia de 3 integrantes no abandonará la propiedad hasta que vaya una autoridad y verifique si es seguro quedarse en ella o no.
En el caso en particular de la Familia Puentes, su casa, además de ser su vivienda, significa su principal ingreso económico, ya que tienen instalaciones para pesca deportiva y hospedaje de viajeros, provenientes de los municipios más cercanos.
"La casa quedó prácticamente destruida, al 100 %", señaló Puentes a EFE, tras referir su experiencia sobre el terremoto, que se dejó sentir con toda su intensidad en la localidad y lo describió como “una cosa aterradora".
Su hijo, Óscar Puentes, señaló que es consciente de que se requiere la valoración de un ingeniero, ya que la opinión de este especialista es clave para saber si la vivienda puede continuar siendo habitable o no.
"Pasan carros y nos dan una libra de arroz, es lo único que por ahí hemos recibido (...) Pero necesitamos hojas de zinc (láminas metálicas para techos), material para volver a hacer un techo de nuevo", añadió.
“PELIGRO” Y ”PRECAUCIÓN” EN CADA UNA DE LAS PAREDES
En el Parador La Ribera, un edificio “a punto de caerse” ubicado también en una zona rural de Ansermanuevo, las palabras "Peligro" y "Precaución" fueron escritas en color rojo en cada una de sus paredes exteriores.
La propietaria del lugar, Johanna Castañeda, asegura que la tierra los sacudió a ella y otros cinco familiares que se encontraban al interior de la construcción, por lo que tuvieron que salir corriendo hasta llegar a una imagen de la Virgen María, colocada a unos metros de la casa, donde vieron “caer” su mundo; sin embargo agradecen haber salido ilesos tras el terremoto.
"Ahí todos nos abrazamos esperando que pasara este susto (...) Gracias a Dios, que nos dio otra segunda oportunidad de vida", refirió la afectada al corresponsal de EFE.
A pesar de la tristeza que supone haberlo perdido casi todo debido al sismo, la dueña y su familia colocaron los letreros de "Peligro" en los muros más afectados para evitar nuevos accidentes, ya que, hasta el momento, al igual que en el caso anterior, ninguna autoridad ha revisado si la construcción debe ser demolida o no.
"A las autoridades les pedimos que vengan y nos hagan el favor y miren el terreno, que vengan a la zona rural porque la verdad por acá no se ha manifestado nadie", expresó.
LAS AUTORIDADES ESTÁN “DESBORDADAS”
Mientras tanto las autoridades locales se encontrarían desbordadas ante la necesidad de atención que tienen los habitantes de las zonas urbanas y la cantidad de devastación por el sismo.
"En la zona rural no hemos hecho el censo, solamente en este momento hacemos censo en la zona urbana", expresó el alcalde encargado del municipio de El Cairo, Carlos Alberto Correa.
Ante el alcance de la situación, el alcalde explicó que por el momento se envía ayuda humanitaria a los campesinos de su municipio y posteriormente, “más temprano que tarde”, acudirán a evaluar la situación de las casas rurales.
Por ahora los campesinos continúan pidiendo ayuda y se mantienen en las construcciones afectadas para que no les roben lo poco que les quedó, mientras se mantienen en la incertidumbre sobre lo que pueda pasar con sus negocios y viviendas.
LA TRAGEDIA, EN CIFRAS
En su último balance, las autoridades colombianas reportaron un saldo de 289 fallecidos y 143 desaparecidos tras el terremoto de magnitud 7.4 del pasado lunes 10 de agosto; mientras la Unidad Nacional de Gestión de Riesgos y Desastres (UNGRD) ubica las pérdidas humanas en 294, mientras que su número de desaparecidos asciende a los 320.
Para afrontar la crisis posterior al siniestro, el Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella declaró desastre nacional y emergencia económica, con el fin de afrontar la crisis que llega días después del inicio de su mandato.
Añadir Diario De México como fuente preferida de Google de forma gratuita.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
