El Vaticano.- Papa León XIV presidió este lunes en el Palacio Apostólico el rito de bendición de la primera piedra del futuro "Centro CUORE - Papa Francisco". Esta nueva infraestructura del Policlínico Gemelli de Roma, históricamente vinculado a la salud de los pontífices, estará especializada en el tratamiento avanzado de enfermedades cardiovasculares.
Innovación médica con enfoque humano
El nombre del centro no es casual. Además de su significado en italiano (corazón), el acrónimo técnico 'CUORE' responde a 'Cardiovascular Unique Offer ReEngineered'. Según explicó León XIV, este proyecto no busca solo la excelencia técnica, sino implementar un modelo organizativo "centrado en la persona".
Este enfoque integral busca transformar la atención médica en el Gemelli, asegurando que el paciente sea el eje de toda la estructura sanitaria.
El corazón como síntesis de la persona
Durante su discurso, el papa estadounidense-peruano vinculó la misión del centro con la identidad de la Universidad Católica del Sagrado Corazón y la herencia espiritual de su predecesor. El pontífice destacó que la visión de este centro coincide con la última encíclica de Francisco, 'Dilexit nos', donde se define al corazón como el "centro y síntesis de la persona humana".
Al profundizar en esta idea, León XIV subrayó la importancia de la integridad del paciente:
Ese núcleo de cada ser humano, su centro más íntimo, no es el núcleo del alma sino de toda la persona en su identidad única que es anímica y corpórea".
Formación y crecimiento en el "Hospital de los Papas"
Ante la expansión del centro asistencial, León XIV dirigió un mensaje a los responsables de la institución, advirtiendo que el crecimiento técnico debe ir de la mano con el crecimiento en valores. El pontífice señaló que "cuanto más crece el Gemelli, tanto más debe cuidarse la formación humana y cristiana de quienes trabajan allí".
El Centro CUORE nace también como un tributo al Papa Francisco, quien mantuvo un vínculo estrecho con el Policlínico tras ser ingresado en cuatro ocasiones entre 2021 y 2025. Francisco llegó a pasar 38 días hospitalizado en febrero del año pasado debido a una neumonía bilateral, ocupando el ya legendario apartamento del "Vaticano 3" en la décima planta del hospital.
