Redacción
Ciudad de México. – Este miércoles, el Gobierno de Estados Unidos anunció que relajará el bloqueo petrolero impuesto a Cuba, permitiendo que empresas puedan vender crudo venezolano a la isla sin ser sancionadas, siempre que las operaciones se realicen a través del sector privado y cumplan ciertas restricciones.
Licencias para transacciones de crudo
El Departamento del Tesoro informó que emitirá licencias para autorizar la venta de crudo venezolano y sus derivados hacia Cuba, con el objetivo de que estas transacciones puedan efectuarse sin consecuencias legales por parte de Washington.
La Oficina de Control de Activos (OFAC) precisó que las operaciones autorizadas deben “apoyar al pueblo cubano”, incluyendo envíos para fines comerciales y humanitarios, siempre que no involucren al Gobierno de la isla. Entre las condiciones, se incluye que los ingresos por las ventas se depositen en una cuenta controlada por Estados Unidos. Además, compañías que no sean estadounidenses también podrán solicitar estas licencias bajo las reglas establecidas.
Tras la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela, que culminó con el derrocamiento de Nicolás Maduro y su traslado a una cárcel en Nueva York, Washington comenzó a relajar las sanciones a Caracas y ha presionado a las petroleras estadounidenses para retomar operaciones en el país suramericano.
Como parte de esta apertura, las firmas Vitrol y Trafigura obtuvieron licencias en enero para revender crudo venezolano y ya han iniciado envíos hacia Estados Unidos y Europa, según medios especializados.
Cuba atraviesa su situación más delicada en los últimos 67 años, desde que Estados Unidos impuso un embargo a la isla y el gobierno de Donald Trump aplicó sanciones adicionales a los países que suministran petróleo. Tras la intervención en Venezuela, Trump bloqueó los envíos de crudo y gasolina a Cuba desde Caracas, dejando al país sin su aliado esencial en materia energética.
Para enfrentar la crisis, el Gobierno de Cuba implementó un plan de emergencia que dejó la sanidad y el transporte en servicios mínimos, racionó severamente el combustible y aplicó restricciones en múltiples sectores, incluido el educativo.