Miami.- El gobernador de Florida, Ron DeSantis, anunció oficialmente el cierre de Alligator Alcatraz, el emblemático centro de detención migratoria que se convirtió en el pilar de la política de deportaciones masivas durante la segunda presidencia de Donald Trump. Ubicado al oeste de Miami, en pleno corazón de los Everglades, el recinto cesa operaciones tras haber procesado miles de casos y generado una intensa controversia política y ambiental.
Un balance de 21 mil deportaciones
Desde su apertura en julio de 2025, el centro ha sido una pieza clave en la estrategia estatal y federal. Según las cifras presentadas por el gobernador, Alligator Alcatraz facilitó la ejecución de casi 21 mil deportaciones.
Al respecto, DeSantis enfatizó la efectividad del sitio:
Hoy tiene cero detainees. Ha ayudado a retirar a muchas personas peligrosas de las calles y a sacarlas no solo del estado de Florida, sino de Estados Unidos de América".
Los motivos tras el cierre: Costos y presión legal
A pesar de su operatividad, el cierre no llega sin cuestionamientos. El mantenimiento de las instalaciones suponía un gasto estimado de más de un millón de dólares diarios. A este factor económico se sumaron múltiples demandas de grupos defensores de los derechos de los inmigrantes y organizaciones ambientalistas, quienes denunciaron opacidad en el manejo del centro, así como abusos y daños al ecosistema.
DeSantis, acompañado por el "Zar de la frontera", Tom Homan, aclaró que la clausura responde a la naturaleza provisional del proyecto:
Dije desde el principio que esta era una solución de emergencia que sería temporal, que una vez que el DHS tuviera la capacidad para manejar a estos inmigrantes ilegales... ellos podrían hacerlo".
Controversia humanitaria y ambiental en los Everglades
La ubicación del centro, construido sobre un antiguo aeropuerto abandonado en medio de pantanos, fue objeto de críticas constantes. La alcaldesa de Miami-Dade, Daniella Levine Cava, ha sido una de las voces más firmes en contra de la instalación, señalando las condiciones críticas de los detenidos y el impacto en el Parque Nacional de los Everglades.
Las personas han estado detenidas allí en condiciones inhumanas sin un debido proceso, mientras ocupan tierras junto a uno de los ecosistemas naturales más preciados del mundo", sentenció la alcaldesa.
Con el cierre de Alligator Alcatraz, el gobierno de Miami-Dade busca que el terreno pase a la gestión del Servicio de Parques Nacionales (NPS) para integrarlo en un ambicioso proyecto de restauración ambiental.
Florida: Líder en la política antiinmigrante
La desaparición de este centro no significa un retroceso en la postura de Florida. El estado se mantiene a la vanguardia de las políticas restrictivas, concentrando el 40% de los arrestos migratorios a nivel nacional bajo los acuerdos '287(g)', que permiten la colaboración entre policías locales y el ICE. Además de Alligator Alcatraz, Florida ha operado otros centros bajo nombres similares, como el "Deportation Depot", acumulando un total de más de 30 mil inmigrantes procesados en el estado.