Washington.- Luego del anuncio del Gobierno de España de prohibir el uso de su espacio aéreo y sus bases militares a las fuerzas estadounidenses involucradas en la denominada "Operación Furia Épica" en Irán, la Casa Blanca respondió con firmeza, asegurando que su capacidad militar no depende del apoyo español.
Desde la administración de Donald Trump, la respuesta ante las restricciones impuestas por España ha sido de total autosuficiencia. Un funcionario de la Casa Blanca declaró a EFE que los objetivos militares se están cumpliendo sin contratiempos, restando importancia a la falta de colaboración del socio europeo.
"Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos están cumpliendo o superando todos sus objetivos en el marco de la Operación Furia Épica y no necesitan ayuda de España ni de nadie más", afirmó la fuente oficial.
España bloquea el uso de las bases de Rota y Morón
La postura del Ejecutivo español liderado por Pedro Sánchez ha sido tajante desde el inicio de las hostilidades. Además de prohibir el uso de las bases militares de Rota y Morón, España ha extendido la restricción al cierre total de su espacio aéreo para cualquier vuelo militar de Estados Unidos vinculado a esta operación.
Según confirmaron fuentes de Defensa y el gestor de navegación aérea Enaire, esta medida es específica para operaciones bélicas y no afecta a los vuelos comerciales. La ministra de Defensa, Margarita Robles, subrayó que esta posición ha sido comunicada de manera "clarísima" a Washington.
El rechazo a una guerra "ilegal e injusta"
El trasfondo de esta decisión no es solo logístico, sino profundamente político y ético. El gobierno español ha manifestado su total desacuerdo con la intervención militar en Irán, calificándola en términos muy duros.
España "no va a autorizar en ningún caso [...] la utilización de las bases de Rota y Morón para ir a una guerra contra la que estamos totalmente en contra, en la que no creemos, que nos parece profundamente ilegal y profundamente injusta", sentenció Robles.
Esta negativa ha provocado que el presidente Donald Trump arremeta repetidamente contra las autoridades españolas, tensando un convenio bilateral que regula el uso conjunto de las bases estratégicas en territorio español.
Amenazas de embargo y presión comercial
La escalada de tensión ha llevado al presidente estadounidense a calificar a España como un socio "terrible". Trump ha llegado a amenazar con romper relaciones comerciales e imponer un embargo al país, a pesar de que la política comercial de España está protegida y regulada bajo el marco de la Unión Europea (UE).
