EFE
Ciudad de México.- El inicio del espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX, protagonizado por el cantante puertorriqueño Bad Bunny, estuvo marcado por una fuerte carga política proveniente desde Washington.
En un gesto que refuerza la postura oficial de la administración, la cuenta de la Casa Blanca en la red social X publicó el emblemático lema "Make America Great Again" (Hacer a Estados Unidos grande de nuevo) justo al comenzar la presentación musical.
Esta frase ha sido el pilar de la identidad política de Donald Trump desde su primera campaña presidencial en 2016. El mandatario ha sido un crítico severo de la participación del artista en el evento deportivo, llegando a calificar públicamente su designación como una "horrible elección".
BOICOT Y ALTERNATIVAS AL ESPECTÁCULO
A pesar de que inicialmente el presidente Trump había expresado su intención de viajar al Levi's Stadium en Santa Clara, California, para presenciar el encuentro entre los New England Patriots y los Seattle Seahawks, finalmente decidió cancelar su asistencia al partido.
La desaprobación gubernamental se extendió a otros altos funcionarios. El secretario de Guerra, Pete Hegseth, manifestó a través de sus redes sociales que optó por no ver la transmisión oficial. En su lugar, Hegseth y otros miembros de la administración promovieron un concierto alternativo organizado por la agrupación conservadora Turning Point, como una forma de protesta directa contra la elección de Bad Bunny para el medio tiempo.
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