Jerusalén.- El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, emitió un mensaje contundente tras los recientes intercambios de fuego con Irán. En su primera declaración pública después de la escalada, Netanyahu aseguró que Israel no tolerará intentos de alterar el equilibrio de fuerzas en la región y advirtió sobre las consecuencias de futuros ataques en territorio israelí.
El rechazo a una "nueva ecuación" de conflicto
Durante un mensaje en video, el mandatario israelí fue enfático al rechazar lo que describió como una estrategia coordinada entre Teherán y sus aliados.
En las últimas 24 horas, Irán e Hizbulá han intentado imponernos una nueva ecuación. Y esta ecuación es intolerable e inaceptable para mí", sentenció Netanyahu.
Esta "ecuación" se refiere a la pretensión iraní de que las acciones militares israelíes en el Líbano, como el ataque en Beirut del pasado domingo, desencadenen respuestas militares directas contra Israel sin represalias. El primer ministro dejó claro que esta expectativa es errónea:
Pensaban que dispararían desde territorio libanés e iraní contra Israel, y que no actuaríamos. Eso no ha sucedido, y tampoco sucederá. ¡No mientras yo esté al mando!".
Intercepción de misiles y estado de la defensa aérea
A pesar de la tensión, el gobierno israelí considera que el fuego está actualmente "contenido", sugiriendo que la respuesta inicial de Israel ha servido como elemento de disuasión. No obstante, la preparación militar continúa en niveles altos. Fuentes militares confirmaron que el Ejército se prepara para enfrentamientos que podrían durar "varios días o el tiempo necesario".
Recientemente, los sistemas de defensa de Israel enfrentaron desafíos significativos:
- Misiles balísticos: Irán lanzó al menos seis andanadas dirigidas a las bases aéreas de Nevatim y Tel Nof.
- Amenaza de los hutíes: Se interceptaron dos misiles lanzados desde Yemen, aliados de la República Islámica.
Afortunadamente, gracias a la eficacia del sistema de defensa antiaérea, no se registraron víctimas mortales ni heridos en estos incidentes.
Objetivos estratégicos: Hizbulá y la amenaza nuclear
Más allá de la respuesta inmediata, Netanyahu reafirmó los objetivos a largo plazo de su administración: impedir que Irán obtenga armas nucleares y desmantelar por completo las capacidades de Hizbulá.
El primer ministro destacó los avances en la destrucción de infraestructuras terroristas en la denominada "Franja de Seguridad", haciendo especial mención a los túneles descubiertos:
Seguimos destruyendo todas sus infraestructuras terroristas... incluidas las enormes instalaciones subterráneas en el castillo de Beaufort. Son tan grandes que nunca había visto nada igual", admitió.
Un balance de fuerzas en cambio
Aunque el conflicto sigue abierto, Netanyahu proyecta una postura de confianza frente a sus adversarios. En su discurso, recordó que, aunque la lucha no ha terminado, el equilibrio de poder ha cambiado. "Irán e Hizbulá están más débiles que nunca, y nosotros más fuertes que nunca", concluyó el mandatario, subrayando que la vigilancia de Israel se mantendrá firme en los días por venir.