El edificio que albergaba el Ayuntamiento de Limoges, recinto declarado monumento histórico y construido entre los años 1876 y 1883, sobre la base del antiguo Ayuntamiento de París; ardió y quedó prácticamente destruido por un voraz incendio, provocado durante un ataque de manifestantes que participaban en la jornada de protestas sociales en Francia, realizadas este sábado.
⚡️🇫🇷 La mairie de #Limoges est toujours en feu, le clocher s'est effondré. #17octobre L’incendie a été déclenché en marge de la mobilisation nationale du 17 octobre. Après une manifestation qui a rassemblé plusieurs milliers de personnes, des violences ont éclaté en fin de parcours : des individus cagoulés ont brûlé des véhicules de police (dont au moins une voiture de la police municipale devant la mairie), brisé des vitres et mis le feu à l’intérieur du bâtiment (rez-de-chaussée, vers 17 h-18 h). Le feu s’est propagé dans une aile, a atteint la charpente et le toit. Le campanile historique s’est effondré dans la soirée, et une partie importante de la toiture a été détruite.
— X⚡️INFOLIVE (@xinfolive) October 17, 2026
"No hay palabras para condenar lo que ha ocurrido, de tan abyecto que es", declaró a los medios el alcalde de esta ciudad, Guillaume Guérin, aproximadamente cuatro horas después de que varios cientos de personas iniciaran el fuego en el lugar, cerca de las 17:00 del horario local, y dejaran varios autos volcados frente al edificio.
Durante los hechos, los asaltantes fueron evacuados rápidamente, sin embargo las llamas no pudieron ser extinguidas y se propagaron rápidamente a las plantas superiores, donde alcanzaron el techo del edificio, que terminó derrumbándose.
“SERÁN DETENIDOS”
Ante el panorama actual, el primer edil se dijo convencido de que la justicia actuará y envió un fuerte mensaje a los responsables de los hechos, a quienes llamó directamente “delincuentes”. Respecto a las funciones burocráticas de su administración, el funcionario aseguró que se reanudarán y se le dará continuidad a los trámites.
"Un mensaje a los delincuentes: 'seréis detenidos" (...) "Desde mañana vamos a asegurar una continuidad del servicio, vamos a organizarnos. Han destruido un edificio que los habitantes de Limoges aman, pero no han destruido el servicio público. Es un monumento que quema, pero no la República", afirmó Guérin.
LA POLICÍA SE VIO REBASADA
El alcalde señaló que los policías nacionales que estaban encargados de la seguridad de las protestas en la ciudad no contaban con "suficientes medios" para contener "el millar" de manifestantes hostiles que se habrían concentrado, asegurando que los elementos que resguardaban el Ayuntamiento lograron escapar de "esos bárbaros”, quienes, según su versión, habrían amenazado con que “los iban a matar".
El gobernante local reiteró su condena a las acciones y recalcó que lo ocurrido "no es estupidez, es odio a la bandera francesa (...), odio a las instituciones, odio a los directores de instituto, odio a los polis, odio a los políticos, odio a todo lo que encarna la autoridad".
SIGUEN LAS PROTESTAS
Según datos oficiales del ministerio del Interior, la última jornada superó los 550 mil manifestantes, (o alcanzó los 800 mil según el conteo de los organizadores, hecho en las 1750 concentraciones registradas en todo el territorio francés), y dejó 60 agentes heridos, así como cerca de 400 detenciones. Un manifestante también resultó herido de gravedad durante las movilizaciones de Saint-Étienne, tras ser alcanzado por una granada policial, provocando que perdiera una mano.
Aucune place pour la violence dans notre République. Ceux qui ont cassé, attaqué les préfectures comme les commerces, pillé jusqu’à nos mairies, seront poursuivis et punis. Aux forces de l’ordre, garantes du droit à manifester, je dis le soutien de la Nation. Nous ferons tous bloc face aux semeurs de chaos, qui ne cherchent qu’à abattre nos institutions et empêchent ceux qui expriment pacifiquement leurs revendications de le faire.
— Emmanuel Macron (@EmmanuelMacron) October 17, 2026
Las reacciones del Gobierno francés no se hicieron esperar, comenzando por la del presidente Emmanuel Macron, quien prometió “perseguir y castigar” a los responsables de las pérdidas materiales y saqueos. Por su parte el primer ministro Sébastien Lecornu y la política ultraderechista Marine Le Pen condenaron los hechos y cargaron contra la extrema izquierda, acusando que esta "secuestró" las movilizaciones y es responsable de la violencia.
Piller, saccager, détruire, attaquer les forces de l’ordre : les émeutiers ont de nouveau pourri les manifestations du 17 octobre pour la défense du pouvoir d’achat. Les revendications sociales légitimes ont une nouvelle fois été prises en otage par l’extrême gauche et les discours des députés de Jean-Luc Mélenchon qui, en légitimant la violence, en considérant l’ordre comme une oppression et le désordre comme un droit, cherchent à précipiter le pays dans le chaos. Face à cette stratégie incendiaire, les Français qui n’en peuvent plus d’être pris en tenaille entre l’austérité et le matraquage fiscal du pouvoir et les activistes de l’insurrection doivent encore tenir quelques mois. Nous les libérerons des politiques toxiques macronistes et les protégerons de la violence de l’extrême gauche.
— Marine Le Pen (@MLP_officiel) October 17, 2026
Faire porter aux chefs de la police la responsabilité des violences, c’est une inversion dangereuse et cynique des responsabilités. Vous appelez celles et ceux qui partagent votre combat à ne pas participer aux pillages. Commencez donc par désigner clairement les responsables, c’est-à-dire ceux qui pillent et qui saccagent. On ne peut pas appeler à cesser les violences tout en fournissant des excuses à ceux qui les commettent. C’est VOTRE responsabilité politique.
— Sébastien Lecornu (@SebLecornu) October 17, 2026
Añadir Diario De México como fuente preferida de Google de forma gratuita.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.