Redacción
Ciudad de México.- La isla de Cuba registró una desconexión total de su Sistema Eléctrico Nacional (SEN), marcando el sexto evento de este tipo en apenas un año y medio.
El Ministerio de Energía y Minas (Minem) informó que activaron los protocolos de emergencia para restablecer el servicio, aunque las causas específicas de este nuevo colapso masivo aún se encuentran bajo investigación,
El proceso de recuperación del sistema se prevé lento y complejo, pudiendo extenderse durante varios días.
La estrategia consiste en iniciar la generación mediante fuentes de arranque sencillo, como la energía solar e hidroeléctrica, para crear pequeñas islas de servicio que permitan, eventualmente, suministrar energía a las centrales termoeléctricas.
Estas plantas son el pilar del suministro en el país, pero requieren un impulso inicial de energía para retomar su operación a gran escala.
Sin embargo, los esfuerzos de recuperación enfrentan un obstáculo crítico: la escasez extrema de diésel y fueloil.
POR EL BLOQUEO PETROLERO
El gobierno cubano atribuye esta falta de suministros al bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos, lo que ha mantenido paralizada la generación distribuida (motores auxiliares) desde el pasado mes de enero.
Sin estos combustibles de rápido encendido, energizar las termoeléctricas representa un desafío técnico sin precedentes.
La crisis actual es el resultado de una combinación de factores internos y externos. Por un lado, la infraestructura es sumamente obsoleta; actualmente, 9 de las 16 unidades termoeléctricas del país están fuera de servicio por averías o mantenimientos acumulados tras décadas de explotación y falta de inversión.
Expertos independientes señalan que sanear el sistema eléctrico requeriría una inversión de entre 8 mil y 10 mil millones de dólares
Este panorama ha tenido consecuencias devastadoras para la población y la economía. Antes del colapso total, se preveía que el 62% del país sufriera cortes simultáneos de luz.
El impacto económico se refleja en una contracción del PIB superior a 15% desde 2020.
Además, la falta de electricidad ha sido el detonante de recientes protestas sociales en localidades como La Habana y Morón, evidenciando el creciente malestar ante una crisis que parece no tener una solución inmediata.
IMCM
