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¿Quién es Keiko Fujimori y qué le espera a Perú si finalmente gana las elecciones?

Mundo

Keiko Fujimori vuelve a disputar la presidencia en una de las elecciones más decisivas de Perú.

Keiko Fujimori | foto redes sociales
Keiko Fujimori | foto redes sociales

Este fin de semana se llevaron a cabo las elecciones presidenciales en Perú, una de las contiendas más importantes de América Latina en los últimos años. La región ha experimentado cambios políticos significativos durante la última década, con gobiernos de distintas corrientes ideológicas llegando al poder y una ciudadanía cada vez más dividida entre proyectos de izquierda y derecha.

Para los mexicanos, la situación peruana puede parecer complicada de entender debido a la constante crisis política en Perú que ha vivido el país sudamericano. En los últimos años, Perú ha tenido una inestabilidad poco común para una democracia moderna, con presidentes destituidos, mandatarios que no lograron terminar sus periodos y enfrentamientos constantes entre el Congreso y el Poder Ejecutivo.

En medio de este escenario vuelve a aparecer un nombre que ha marcado la política peruana durante más de dos décadas: Keiko Fujimori, una candidata que ha estado cerca de la presidencia en varias ocasiones, pero que hasta ahora nunca ha logrado llegar al poder.

¿Quién es Keiko Fujimori?

Keiko Sofía Fujimori Higuchi nació en Lima en 1975 y es la hija mayor del expresidente Alberto Fujimori, quien gobernó Perú entre 1990 y 2000.

Su apellido es uno de los más conocidos y polémicos de la política latinoamericana. Para algunos peruanos, Alberto Fujimori fue el presidente que logró derrotar al grupo terrorista Sendero Luminoso y estabilizar una economía que atravesaba una profunda crisis. Para otros, su gobierno estuvo marcado por violaciones a los derechos humanos, casos de corrupción y prácticas autoritarias.

Desde muy joven, Keiko estuvo ligada a la política. Tras la separación de sus padres asumió el papel de primera dama cuando apenas tenía 19 años, convirtiéndose en una figura pública nacional.

Después estudió Administración de Empresas en Estados Unidos y posteriormente inició una carrera política propia. En 2006 fue elegida congresista y desde entonces se convirtió en la principal líder del movimiento fujimorista.

La candidata que nunca se rindió

Si algo ha caracterizado a Keiko Fujimori es su perseverancia.

Ha competido varias veces por la presidencia de Perú y en todas logró convertirse en una de las candidatas más fuertes del país. Sin embargo, también sufrió derrotas especialmente dolorosas.

En 2016 perdió frente a Pedro Pablo Kuczynski por una diferencia de apenas unos miles de votos. Cinco años después volvió a llegar a la segunda vuelta, pero fue derrotada por Pedro Castillo en una de las elecciones más polarizadas de la historia reciente del país.

Ahora busca romper esa racha y alcanzar finalmente la presidencia.

Las controversias que marcaron su carrera

La trayectoria de Fujimori no ha estado exenta de problemas judiciales.

Durante años fue investigada por presunto lavado de activos relacionado con el escándalo de Odebrecht, la red de corrupción que salpicó a políticos de diversos países latinoamericanos.

Incluso llegó a pasar tiempo en prisión preventiva mientras avanzaban las investigaciones. Sin embargo, distintas resoluciones judiciales terminaron permitiéndole regresar a la actividad política y participar nuevamente en procesos electorales.

Pese a estos episodios, mantiene una base electoral sólida y una estructura partidista que pocas figuras políticas poseen actualmente en Perú.

¿Qué propone para Perú?

La campaña de Keiko Fujimori se ha centrado principalmente en la seguridad y el orden.

Con el lema de recuperar la estabilidad del país, ha defendido medidas más duras contra la delincuencia y el crimen organizado. Entre las propuestas que más han llamado la atención destacan la construcción de megacárceles de máxima seguridad, el fortalecimiento de las fuerzas del orden y cambios en la relación de Perú con algunos organismos internacionales de derechos humanos.

Su mensaje busca conectar con una parte de la población que considera que el país necesita un gobierno más firme para enfrentar la inseguridad y la crisis institucional.

¿Qué pasa si se declara ganadora?

Aquí es donde muchos observadores fuera de Perú suelen confundirse.

Aunque los conteos preliminares puedan mostrar a un candidato en ventaja, eso no significa automáticamente que ya sea presidente electo de Perú.

La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) es la encargada de contar los votos y publicar los resultados preliminares. Sin embargo, cuando existen actas con inconsistencias o impugnaciones, estas son enviadas a los Jurados Electorales Especiales (JEE), que revisan cada caso en audiencias públicas donde participan representantes de los partidos.

Una vez resueltas todas las observaciones, el proceso llega al Jurado Nacional de Elecciones (JNE), organismo que tiene la última palabra y es el único facultado para proclamar oficialmente al ganador.

En otras palabras, aunque Keiko Fujimori o cualquier otro candidato se declare vencedor, la decisión definitiva corresponde únicamente a las autoridades electorales, las cuales pueden dar un resultado oficial dentro de un mes. 

Un proceso que puede tardar varios días

La experiencia reciente demuestra que cuando la diferencia entre candidatos es mínima, el proceso puede extenderse durante varios días o incluso semanas.

Eso ocurrió en las elecciones de Perú 2016 y las elecciones de Perú 2021, cuando las distancias entre los contendientes fueron tan reducidas que miles de actas tuvieron que ser revisadas antes de proclamar oficialmente al ganador.

Las autoridades peruanas consideran que esta lentitud es una garantía de transparencia y no una falla del sistema, ya que permite revisar cuidadosamente cada voto impugnado.

¿Qué significaría una presidencia de Keiko Fujimori?

Si finalmente logra ganar, Perú viviría el regreso del fujimorismo al Palacio de Gobierno después de más de dos décadas.

Para sus seguidores, representaría la oportunidad de recuperar la estabilidad política, atraer inversiones y combatir con mayor firmeza la delincuencia.

Para sus críticos, en cambio, existe el temor de que se revivan prácticas asociadas al gobierno de Alberto Fujimori y que aumente la polarización política que ya divide al país.

Lo cierto es que, gane o pierda, Keiko Fujimori sigue siendo una de las figuras más influyentes de la política peruana. Tras años de derrotas, investigaciones judiciales y crisis institucionales, vuelve a encontrarse a un paso de cumplir el objetivo que ha perseguido durante gran parte de su vida: convertirse en presidenta de Perú.

Sobre el autor

Ernesto Becerra