Washington.- La revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), programada para este 2026, se perfila como un punto de inflexión para la estabilidad económica de la región. A medida que se acerca el 1 de julio, fecha oficial para el inicio de la revisión conjunta, el panorama se llena de interrogantes debido a las tensiones comerciales y las nuevas políticas arancelarias.
El impacto de este proceso no se limita a los tres firmantes. Según el Informe Anual de Evaluación de Amenazas 2026 (ODNI) de la inteligencia estadounidense, la revisión generará ondas de choque en diversas economías latinoamericanas.
El informe destaca una preocupación particular por los países que utilizan a México como plataforma de exportación.
"La revisión del T-MEC, programada para 2026, casi con certeza aumentará la incertidumbre entre las economías latinoamericanas, particularmente aquellas que dependen de México como destino de exportación de bienes intermedios destinados a la manufactura y a su posterior reexportación a Estados Unidos", apunta el ODNI.
Blindaje de las cadenas de suministro norteamericanas
Para fortalecer el bloque regional, México ha comenzado a implementar medidas restrictivas contra países con los que no tiene acuerdos comerciales, afectando principalmente a las exportaciones provenientes de Asia. El objetivo es claro: proteger y robustecer las cadenas de suministro de América del Norte frente a la influencia extranjera.
Se anticipa que el nuevo acuerdo revisado incluya requisitos más estrictos y reglas de origen más rigurosas. De hecho, desde diciembre pasado, el gobierno mexicano ha tomado pasos proactivos para alinear su política comercial con esta visión de soberanía regional.
El factor político: Aranceles y negociaciones en Washington
El clima de negociación está fuertemente influenciado por la postura de la administración estadounidense. El presidente Donald Trump ha sugerido la posibilidad de abandonar el marco trilateral en favor de acuerdos bilaterales separados con México y Canadá.
Actualmente, las tensiones se han intensificado por:
- La imposición de aranceles a los países vecinos.
- Acusaciones sobre la facilitación del tráfico de fentanilo hacia Estados Unidos.
- La búsqueda de una mayor ventaja competitiva para la manufactura estadounidense.
Ayer, el secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, y el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, iniciaron conversaciones presenciales en Washington para sentar las bases de la revisión que comenzará formalmente en julio.
¿Extensión o expiración del acuerdo?
El T-MEC, que representa el 30% de la economía mundial, reemplazó al antiguo TLCAN en 2020. Este año, las tres naciones deben enfrentar una decisión crucial:
- Extender el tratado actual por otros 16 años (hasta 2042), opción que los analistas consideran poco probable bajo el clima actual.
- Iniciar un proceso de revisión complejo que podría extenderse hasta 2036.
Si no se alcanza un consenso durante este periodo de revisión, el pacto correría el riesgo de expirar, lo que dejaría un vacío legal y comercial en una de las zonas económicas más dinámicas del planeta.
