Ciudad de México. - El Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes de Estados Unidos afirmó en redes sociales que el proceso abierto por el Departamento de Justicia contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, “es sólo el principio”.
En su posicionamiento, sostuvo que cualquier persona vinculada con el tráfico de drogas hacia ese país deberá rendir cuentas, al señalar que “los días de impunidad para los narcoterroristas han terminado”.

Acusación del Departamento de Justicia de EU
El Departamento de Justicia de Estados Unidos acusa al gobernador de Sinaloa de presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa, particularmente con la facción de “Los Chapitos”.
El mandatario estatal enfrenta tres cargos: conspiración para el tráfico de narcóticos, posesión de armas automáticas y explosivos, y planeación para la adquisición de armamento.
El documento acusatorio, de 34 páginas, también involucra a otros nueve funcionarios y exfuncionarios, incluido el senador Enrique Inzunza, por su presunta colaboración con la red delictiva.
De ser hallado culpable, las autoridades estadounidenses estiman una posible sentencia de 40 años de prisión hasta cadena perpetua.
Sheinbaum deja el caso en manos de la FGR
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo fijó postura ante la acusación de autoridades estadounidenses contra el mandatario estatal y señaló que la investigación debe ser conducida por la Fiscalía General de la República (FGR).
Planteó que, en caso de existir elementos de prueba “contundentes e irrefutables”, la autoridad ministerial deberá actuar conforme a derecho, incluso en solicitudes de detención o extradición.
Cuestiona motivaciones y rechaza injerencia
Sheinbaum advirtió que, si no se presentan pruebas sólidas, las acusaciones podrían tener un trasfondo político.
También subrayó que México no permitirá intervenciones externas “en las decisiones que le competen exclusivamente al pueblo de México”.