Un poderoso sismo de magnitud 7.8 y una serie de fuertes réplicas sacudieron este lunes la isla de Mindanao, en el sur de Filipinas. El fenómeno natural provocó la muerte de al menos 14 personas, dejó más de un centenar de heridos, causó el colapso de edificaciones y generó cortes masivos de energía eléctrica y telecomunicaciones.
Impacto y víctimas en Mindanao
El Departamento de Bienestar Social y Desarrollo (DSWD) confirmó tres fallecimientos en la ciudad de General Santos y reportó 131 personas con heridas de diversa consideración. Sin embargo, el medio filipino Rappler, que cita fuentes de Defensa Civil, elevó la cifra total de víctimas mortales a ocho, al registrar tres decesos en Davao Occidental y dos en Cotabato del Sur.
El Gobierno desplegó de inmediato un Equipo de Respuesta Rápida en las zonas más afectadas. Hasta el momento, las autoridades computan daños severos en al menos 16 infraestructuras, entre las que se encuentran escuelas, supermercados y centros comerciales. En las redes sociales circularon numerosos videos que muestran el colapso de varias edificaciones.
Colapso de servicios y suspensión de clases
Según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), al menos cuatro réplicas de entre 5.8 y 6.4 de magnitud sacudieron la isla de Mindanao, la segunda más grande del archipiélago. El primer temblor ocurrió a las 07:37 horas locales, a unos 24 kilómetros al suroeste de la isla de Burias.
El sismo interrumpió por completo el servicio eléctrico y las telecomunicaciones en varias regiones. Ante la emergencia, las autoridades suspendieron las clases en los colegios, justamente en el primer día del año escolar 2026-2027.
Alerta de tsunami en el Pacífico
El presidente de Filipinas, Ferdinand Marcos, informó en un comunicado que los equipos de emergencia coordinan la respuesta y la vigilancia en todas las áreas damnificadas. De manera preventiva, el Gobierno emitió una alerta de tsunami para provincias del sur como Davao Occidental y Sulu, ante la previsión de olas superiores a un metro de altura.
Por su parte, el Centro de Alerta de Tsunami del Pacífico de Estados Unidos advirtió sobre la posibilidad de olas de entre uno y tres metros en las costas filipinas. El Gobierno de Japón también se sumó a la vigilancia y emitió una alerta por olas de hasta un metro en sus costas este y sureste.
Cancelación de la emergencia
Ocho horas después del sismo, las autoridades de Filipinas y Japón cancelaron las alertas de tsunami al disminuir el peligro. La agencia sismológica filipina (Phivolcs) confirmó que las olas alcanzaron 1.48 metros en la localidad costera de Kiamba, mientras que en municipios como Kalamansig y Zamboanga se registraron perturbaciones menores que no causaron daños.
El fuerte temblor también activó los protocolos de emergencia en Indonesia, Malasia, Vanuatu y Nauru. Todos estos países desactivaron sus alertas tras comprobar que el nivel del mar volvió a la normalidad.
