Washington.- En un fallo histórico para la estabilidad económica de Estados Unidos, el Tribunal Supremo ha bloqueado el intento del presidente Donald Trump de destituir a la gobernadora de la Reserva Federal (Fed), Lisa Cook. Con una votación de 5 a 4, el máximo tribunal determinó que Cook debe permanecer en su cargo mientras se resuelve el litigio judicial sobre su despido, reafirmando que el banco central debe operar libre de control presidencial directo.
Defensa de la autonomía frente al poder político
La decisión del Supremo no es solo un trámite administrativo, sino un blindaje a la independencia de la banca central. El presidente del Tribunal Supremo, John Roberts, fue enfático al señalar que permitir una destitución sin fundamentos sólidos sentaría un precedente peligroso.
Avalar la decisión de Trump transformaría en la práctica la protección de la Reserva Federal contra destituciones arbitrarias —que exige una causa justificada— en un régimen de empleo a voluntad; un salto interpretativo incompatible con la ley promulgada por el Congreso y con la tradición de nuestra nación".
Esta postura subraya que la Fed debe estar protegida de la interferencia política para garantizar decisiones de política monetaria basadas en datos y no en presiones partidistas.
El origen del conflicto: Las acusaciones contra Lisa Cook
Donald Trump ordenó el despido de Cook el pasado mes de agosto, convirtiéndola en la primera gobernadora destituida en los 111 años de historia de la Reserva Federal. El argumento de la Casa Blanca se basó en un presunto fraude hipotecario relacionado con la declaración de dos viviendas como residencia principal para obtener beneficios crediticios.
Por su parte, Cook presentó una demanda alegando que no existe una "causa justificada" para su remoción. La funcionaria ha rechazado tajantemente las acusaciones, defendiendo la legalidad de sus trámites inmobiliarios y denunciando una persecución política.
El peso de la Ley de la Reserva Federal de 1935
El marco legal que sostiene este fallo es la Ley de la Reserva Federal de 1935, la cual establece que un mandatario solo puede destituir a un miembro de la Junta si existe una "causa justificada" (como negligencia o malversación).
A pesar de la decisión mayoritaria, el magistrado Clarence Thomas emitió una opinión disidente calificando el fallo de "incorrecto", aunque admitió su "preocupación" por el hecho de que esta fuera la primera destitución de este tipo en más de un siglo.
Un muro contra la politización
Este dictamen garantiza, al menos temporalmente, que las medidas de política monetaria no sean cuestionadas por injerencias externas. La protección contra la politización es fundamental para la credibilidad de la Fed, especialmente ante las recientes medidas y presiones del Ejecutivo.
Añadir Diario De México como fuente preferida de Google de forma gratuita.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.