Ciudad de México.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la suspensión de una incursión militar contra la República Islámica de Irán que estaba programada para llevarse a cabo mañana martes.
La determinación se tomó luego que mandatarios de Arabia Saudita, Catar y los Emiratos Árabes Unidos solicitaran un aplazamiento, argumentando que existen negociaciones "serias" que podrían derivar en un pacto regional aceptable para todas las partes.
A pesar de este gesto diplomático, el jefe del Ejecutivo de la Unión Americana advirtió que las fuerzas armadas permanecen en alerta máxima para ejecutar una ofensiva a gran escala en cualquier momento si los diálogos no prosperan.
Para Trump, la columna vertebral de cualquier acuerdo debe ser la prohibición absoluta de armas nucleares para el país persa, requisito que calificó como fundamental para la seguridad internacional.
"Como grandes líderes y aliados, se alcanzará un acuerdo que será muy aceptable para los Estados Unidos de América, así como para todos los países de Medio Oriente y más allá", comentó Trump.
EXIGENCIAS Y POSTURA DE IRÁN
Desde Teherán, el gobierno manifiesta que dialogar no implica una rendición de su soberanía.
"La República Islámica de Irán entabla el diálogo con dignidad, autoridad y respeto por los derechos de la nación, y en ningún caso renunciará a los derechos legítimos del pueblo y del país", señalaron.
El presidente iraní, Masud Pezeshkian, subrayó que su nación busca un trato basado en la dignidad y el respeto a sus derechos legítimos.
Entre las demandas centrales de Irán se encuentran el levantamiento de las sanciones marítimas, el cese de la guerra y la reapertura del estrecho de Ormuz, punto crítico para el comercio energético global que actualmente se encuentra bajo estrictas restricciones de navegación por parte de las autoridades iraníes.
Por su parte, la cancillería iraní confirmó que mantiene comunicación con Washington a través de la mediación de Pakistán, a quien ya le han trasladado sus preocupaciones y condiciones económicas, incluyendo la liberación de activos financieros que permanecen congelados en el extranjero.
CAE POPULARIDAD DEL MAGNATE
Esta pausa en el conflicto ocurre en un momento en que la popularidad de Trump registra una caída, situándose en 37% de aprobación, mientras que 59% de la población estadounidense rechaza su gestión.
Según recientes sondeos, una amplia mayoría de los ciudadanos considera que iniciar una guerra contra Irán e Israel ha sido un error estratégico con graves consecuencias económicas.
Mientras las potencias intentan evitar una escalada directa, la región sigue sumida en la inestabilidad. Se han reportado ataques cruzados entre Israel y Hezbolá en Líbano a pesar de las extensiones de alto el fuego pactadas, sumando miles de víctimas en los últimos meses.
Además, la tensión se extendió al ámbito humanitario tras la interceptación por parte del ejército israelí de una flota civil con ayuda para Gaza en aguas cercanas a Chipre.
IMCM