Ir al contenido principal

Va EU contra las brigadas médicas de Cuba en América, busca erradicarlas

Mundo
Redacción
Médicos cubanos en México
Médicos cubanos en México

La Habana.- La estrategia de Washington para cercar económicamente a La Habana encontró un nuevo frente de batalla: la exportación de servicios profesionales. En el último año, una decena de naciones del Caribe y Centroamérica han reducido o cancelado sus contratos de servicios médicos con Cuba, ante las advertencias de Estados Unidos sobre posibles prácticas de "trabajo forzado".

Esta maniobra tiene un impacto directo en las finanzas de la isla, ya que la venta de servicios profesionales representa una de sus tres principales fuentes de divisas, junto al turismo y las remesas.

Un motor económico bajo la lupa internacional

Para entender la magnitud del conflicto, es necesario mirar las cifras. Según el Departamento de Estado de Estados Unidos, los ingresos de Cuba por este concepto oscilan entre los 6 mil y 8 mil millones de dólares anuales. De hecho, la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI) de Cuba reportó que estas exportaciones supusieron más del 40% de las ventas totales al exterior entre 2018 y 2020.

Las brigadas, que han movilizado a 600 mil profesionales a 165 países en seis décadas, funcionan bajo un modelo que genera beneficios y críticas por igual:

  • Para los países receptores: Acceso rápido a personal sanitario cualificado para mejorar sus sistemas de salud.
  • Para los médicos: Salarios en dólares superiores a los que perciben en Cuba.
  • Para el Gobierno cubano: Generación de divisas que, según afirma, reinvierte en su propio sistema sanitario.

La controversia: ¿Ayuda humanitaria o "trabajo forzado"?

El núcleo del conflicto reside en las condiciones laborales de estos profesionales. Organizaciones como Prisoners Defenders denuncian que el Gobierno cubano retiene, en promedio, el 85% de los pagos realizados por los países anfitriones. Además, se señala la confiscación de pasaportes y penalizaciones para quienes abandonen la misión antes de tiempo.

Bajo esta premisa, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ha endurecido la postura calificando el sistema como:

"Esquemas de trabajo forzado", con "prácticas laborales abusivas y coercitivas".

Como medida de presión, Rubio anunció la revocación de visas para funcionarios, tanto cubanos como extranjeros, que participen en la contratación de este personal.

El "efecto dominó" en el Caribe y Centroamérica

La presión diplomática está surtiendo efecto, obligando a varios gobiernos a replantearse su relación con La Habana:

  1. Bahamas y Guyana: Bahamas suspendió la contratación en junio pasado para intentar contratar personal directamente, mientras que Guyana puso fin al sistema de forma silenciosa en febrero.
  2. Trinidad y Tobago y Granada: El primero priorizará el reclutamiento local, mientras que Granada anunció que igualará las condiciones de los médicos cubanos a las de sus propios nacionales.
  3. Antigua y Barbuda: Aunque mantiene su acuerdo, ha buscado alternativas reclutando enfermeros de Ghana.
  4. Centroamérica: Guatemala cerrará el acuerdo de manera progresiva este año, y Honduras mantiene la colaboración bajo una fuerte presión interna y con el contrato a punto de caducar.

La incógnita de Venezuela

El caso más crítico es el de Venezuela, donde el futuro de la cooperación es incierto tras la intervención de Washington en Caracas. 

Con cerca de 13 mil profesionales cubanos en el país (datos de junio de 2025), el mecanismo de pago —basado tradicionalmente en petróleo— se encuentra ahora vedado. Aunque el convenio del año 2000 sigue vigente sobre el papel, su continuidad es un misterio.

Sobre el autor

logo_ddmexico.png
Redacción