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AGUASCALIENTES.- Necaxa y Guadalajara regalan un vibrante empate a tres, que estuvo lleno de locura, errores y polémica, pero que respondió a la expectativa de los aficionados que llenaron el estadio Victoria.

Rayos y Chivas llegaron a este duelo con la misión de quedar en el segundo lugar en solitario, para seguir a la caza de Rayados, que un par horas antes había goleado 4-0 a Lobos BUAP.

El técnico Guillermo Vázquez mandó de inicio a nueve jugadores nacionales, lo que permitió que en la cancha estuvieran 20 futbolistas mexicanos, hasta que se presentaron los cambios en la segunda mitad.

La primera mitad tuvo algunas llegadas de peligro, pero hidrocálidos y tapatíos no lograron concretar, hasta que un balón a la olla de Alexis Vega, fue cabeceado sin técnica defensiva por Ventura Alvarado, para colocarlo en el segundo poste del guardameta Hugo González y abrir el marcador con un autogolazo.

Necaxa y Guadalajara regalan un vibrante empate

Para el complemento la escuadra local tuvo un comienzo electrizante y el chileno Brian Fernández condujo un balón desde tres cuartos de cancha, recortó en diagonal hacia el centro del área y jugó de pared con Martín Barragán, para después disparar y contar con la fortuna de que la pelota pegó en Jair Pereira, para dejar sin oportunidad a Raúl Gudiño y empatar el encuentro.

Necaxa tardó 10 minutos más en conseguir el gol de la voltereta, de nueva cuenta con una genialidad de Fernández, que con un alarde de habilidad se deshizo de Miguel Ponce y Dieter Villalpando, para luego recortar a Jesús Molina y meter el esférico a primer poste, para el 2-1 de la casa.

Los Rayos tenían el control del partido y fabricaron un avance más, que luego de un centro de Martín Barragán, el balón pegó en la mano de Pereira, para que el árbitro César Ramos decretara la pena máxima.

Necaxa y Guadalajara regalan un vibrante empate

Ángel Sepúlveda pidió el balón, quería desquitarse contra su ex equipo, por no darle la oportunidad de quedarse en el Rebaño, pero el intento le salió contrario a cómo lo planeó, ya que al querer humillar con un cobro sobrado al centro, terminó humillado, porque el meta Gudiño no se fue con la finta y se quedó en su posición, para tomar la pelota como si fuera un pase.

En ese momento cambiaron las circunstancias del duelo, Guadalajara se dio cuenta que debía aprovechar el estado de ánimo de sus colegas rojiblancos y se fue al frente, sin embargo, recibieron un ayuda más de Ventura Alvarado, quien ya les había regalado el autogol y ahora les obsequió un tiro penal, en una mano absurda e inconcebible.

Alan Pulido aprovechó la cortesía, al esperar que González se lanzara a su costado derecho, para nada más tocar suave al otro lado y anotar el gol del empate al minuto 82.

Necaxa y Guadalajara regalan un vibrante empate

La locura llegó en la recta final, Alan Pulido entró al área, Ventura Alvarado confirmó su oscura velada y fue displicente en la marca, el delantero cedió para Luis Madrigal, quien disparó y el defensa Alexis Peña se barrió para evitar el tanto, pero en el rebote, Ronaldo Cisneros mandó la redonda a las redes, para darle la vuelta al marcador.

Con cuatro minutos de compensación no se veía cómo el Necaxa pudiera rescatar algo de un partido que tenía ganado y que entre Ventura Alvarado y Ángel Sepúlveda se encargaron de tirarlo a la basura.

Pero un tiro libre desde tres cuartos de cancha cobrado al área por Brian Fernández y conectado con un magistral remate de cabeza por Carlos Guzmán le dio un merecido empate a los Rayos, con un golazo por la comba que hizo el balón, aunque también quedó la impresión de que Gudiño recorrió mal su área y no alcanzó a llegar para evitar la anotación.

JLR

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