“Democracia es el nombre que se le da al pueblo siempre que se le necesita”. (Marqués de Flers)

Por Omar González

La telenovela mediática tras la cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de México en Texcoco, luego de la consulta ciudadana, parece ser que llegó a un apretón de manos, borrón y cuenta nueva o nuevo pacto entre el presidente electo Andrés Manuel López Obrador y los empresarios “afectados” por la decisión que tomó “el pueblo”, según los resultados de un ejercicio “democrático” lleno de irregularidades, desorganización y carente de legitimidad. 

Una semana bastó para que los dueños del capital pararan su berrinche. La noche del 29 de octubre, la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) preguntaba en Twitter si López Obrador les había mentido, luego, en los dos días posteriores, el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) advertía que no compartían la postura de que el aeropuerto se construyera en la base militar de Santa Lucía e incluso sostuvieron que desconocían tal decisión. 

A unos días del “enojo” y “decepción” de los empresarios, las preguntas son... ¿Le volvieron a creer a AMLO? Además de las indemnizaciones, ¿qué otro arreglo hubo de por medio entre el tabasqueño y los inversionistas del NAIM en Texcoco en la reunión del pasado 5 de noviembre? Los “afectados” salieron tranquilos hablando del acuerdo, hasta con la opción de poder participar en el proyecto en Santa Lucía. 

Mientras todo este drama se desarrollaba, en redes sociales, “el pueblo” se daba con todo. “Chairos” y “fifis” envueltos en la bandera de “verdades virales” defendían con uñas, dientes y argumentos vagos sus ideales. Los “chairos” justificando a capa y espada la dichosa consulta. “Él (AMLO) así lo anunció, que el pueblo decidiría. Si no salieron a votar no se quejen”, se leía en algunos comentarios. 

Por su parte los “fifis” mostraron las deficiencias de este ejercicio, se pusieron en el lugar de los “pobres” inversionistas, incluso algunos cuestionaban que a dónde iba a parar todo ese dinero que “los mexicanos” destinaron al NAIM en Texcoco e indignados pedían una remuneración a la sociedad ¿? Las ya clásicas comparaciones de AMLO con Nicolás Maduro, con Hitler y con una visión de país rumbo a la quiebra total, sin esperanza, con un gobierno que aún no inicia “y ya hizo todo este desmadre”. La banda mentándose y partiéndose la madre, pero los “afectados” pactando y dándole un nuevo voto de confianza al Peje. ¡Hazme el rechingado favor!  

Viene Maduro... ¿Y? 

Somos dados a rasgarnos las vestiduras y ver en la paja del ojo ajeno y no considerar la viga en el nuestro. Pasó en 2002 con Fidel Castro, en aquella Cumbre Extraordinaria de las Américas en Monterrey, cuando antes de la confirmación de la asistencia al evento del entonces mandatario cubano, las voces en el país -obvio no existían las amadas redes sociales- a través de la prensa escrita, medios masivos y los primeros portales de Internet, cuestionaban que se le permitiera la entrada a este país “democrático”... “al dictador que tenía a la isla en la miseria”.  Presionado por estas manifestaciones anticastristas y por el gobierno de Estados Unidos, nuestro flamante presidente de la República, Vicente Fox Quesada, fue ridiculizado a nivel internacional, luego de que el viejo lobo de mar de Castro lo chamaqueara con el célebre y bochornoso “comes y te vas”.  

Ahora, somos muchos “los patriotas” que estamos indignados y nos sentimos traicionados porque un jefe de estado violador de los derechos humanos, tirano y que está matando de hambre a su país, estará presente en la rendición de protesta del Peje el 1 de diciembre. 

Sí, no es mentira, Nicolás Maduro es todo lo anterior y más, las cortes internacionales, organismos como la ONU y OEA son los responsables en aplicar las sanciones convenientes a su gobierno, pero nosotros los mexicanos gozamos de seguridad tanto pública como económica, de una procuración de justicia eficaz, se nos respetan al 100% nuestros derechos humanos... Aquí no hay impunidad, ni feminicidios, ni homicidios dolosos, la autoridad está por encima del crimen organizado, pocos viven en la pobreza, nuestras autoridades son honradas, no existen los funcionarios corruptos y ESO NOS DA TODO EL DERECHO A SENTIRNOS INDIGNADOS POR LA VISITA DE MADURO.   

Seamos serios y primero exijamos a los que verdaderamente nos joden la vida que habitan este mismo país y dejemos de fijarnos en la presencia de un sujeto que su sola presencia, en lo particular, no afecta ni beneficia mi vida. 

En verdad... ¿te importa la presencia de Maduro? 

La rola 

Les dejo esta rolita de Manu Chao para animar a los “decepcionados” y “traicionados”, ¡oh! Peje cruel...

Importante: Este contenido es responsabilidad de quien lo escribe, no refleja la línea editorial del Diario de México

Imagen de omar.gonzalez

Omar González Zárate

Recuerdos, política y lo que surja.