Washington.- En un gesto poco habitual para la diplomacia de la Casa Blanca, el presidente Donald Trump recibió personalmente a su homólogo chino, Xi Jinping, al pie de la escalerilla del avión presidencial de Air China en la base militar de Andrews.
El mandatario chino aterrizó a las 17:40 hora local (21:40 GMT) acompañado por su esposa, Peng Liyuan, para encontrarse con Trump y la primera dama, Melania Trump.
El protocolo incluyó el paso de revista a las tropas, la interpretación de los himnos nacionales y el estruendoso sobrevuelo de dos bombarderos B-1.
Con este pomposo despliegue, la administración estadounidense buscó afianzar la sintonía personal entre ambos líderes para suavizar la competencia estratégica y corresponder al recibimiento que Xi ofreció a Trump el pasado mayo en Pekín.
Se trata de la primera visita de Estado de Xi a Washington desde 2015 —cuando fue recibido por Barack Obama— y del tercer encuentro presencial entre ambos desde el retorno de Trump a la Casa Blanca.
Agenda en la Casa Blanca: Tregua comercial y disputa por minerales críticos
La jornada central del encuentro tiene lugar en la residencia presidencial con una ceremonia formal y una cena de Estado. El objetivo prioritario de las delegaciones es mantener abiertos los canales de diálogo y enfriar las fricciones en materias comerciales y tecnológicas.
Horas antes del encuentro principal, el secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent, anunció la extensión de la tregua comercial hasta el 10 de enero, tras mantener conversaciones directas con el vice primer ministro chino, He Lifeng. No obstante, las negociaciones se perfilan complejas en sectores estratégicos:
- Tierras raras y minerales críticos: Washington manifiesta creciente inquietud ante la posición dominante de Pekín en insumos clave para la defensa, la energía y la industria tecnológica.
- Competencia tecnológica e Inteligencia Artificial: Ambos países disputan el liderazgo global en IA. En este frente, Trump mantiene su postura de rehusarse a regular la industria, pese a las advertencias de líderes del propio sector tecnológico.
Frentes geopolíticos: Irán, Taiwán y las elecciones de medio mandato
La cumbre se celebra en un contexto político complejo para la administración estadounidense, marcada por el estancamiento de la guerra de Irán y el impacto que el conflicto pueda tener en los comicios legislativos de medio mandato en noviembre.
Mientras Washington presiona para incrementar el aislamiento económico de Teherán, Pekín defiende la continuidad de sus intercambios comerciales con el régimen iraní, del cual es el principal comprador de crudo.
En cuanto a la situación de Taiwán, la posición de las partes se mantiene firme:
- Pekín: Se prevé que Xi insista en fijar límites estrictos al respaldo militar estadounidense a Taipéi.
- Washington: La administración Trump reitera su apego a la política de "una sola China", sin renunciar al compromiso de asistir a Taiwán en el refuerzo de sus capacidades defensivas.
Cierre simbólico en los Archivos Nacionales
Pese a que no se proyecta la firma de grandes acuerdos globales, la cumbre busca garantizar la estabilidad institucional en la relación bilateral.
La agenda oficial concluirá con un recorrido conjunto de ambos mandatarios por los Archivos Nacionales de Estados Unidos, donde se conservan la Constitución y la Declaración de Independencia, en coincidencia con el 250 aniversario de la independencia norteamericana.
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