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Por: Hugo Hernández

@DDMexico

El director del Sistema de Aguas de la Ciudad de México, Ramón Aguirre, prometió que antes de concluir el mes de octubre se normalizaría el servicio de agua en la delegación Tláhuac, pero advirtió que luego de la reparación de las fugas originadas por los sismos del 7 y 19 de septiembre, la escases del líquido en la demarcación persistirá.

El funcionario del Gobierno capitalino aseguró que el 70% del suministro en la delegación se ha regularizado, y actualmente se acelera el remplazo de la tubería que sufrió daños a raíz de los temblores de septiembre.
“Esto ayudará a regresar al servicio normal de antes. Pero el servicio era un malo, es decir, los habitantes de Tláhuac no van a tener un servicio mejor del que había antes del sismo”, explicó Ramón Aguirre.

A partir del temblor del 7 de septiembre, la falta de agua en Tláhuac aumentó, pero para el 19 de septiembre las cosas empeoraron y ni una gota llega a las casas, negocios y escuelas de la delegación.

De por sí, como lo describe Ramón Aguirre, los habitantes de Tláhuac reciben un servicio de agua por tandeo, con los sismos la situación se agravó y por tratarse de una zona donde el suministro es escaso, la solución de la problemática podría tardar.

“El problema de una zona que tiene mal servicio, es que la recuperación es mucho más lenta porque el agua que se tenía antes apenas alcanzaba y, ahora se va, pues el suministro será mucho más lento”, sostuvo.
Pero los vecinos, como Malena Gutiérrez, denunciaron que tanto las autoridades del Gobierno de la Ciudad como de la propia delegación, los han “abandonado” pues desde hace más de un mes la suspensión del servicio se intensificó de una manera tal que la única solución ha sido la compra de garrafones de agua purificada.

“Desde que iniciaron las obras del Metro de la Línea 12, tenemos escases de agua, tenemos un día sí y un día no. Pero a partir del temblor del 7 de septiembre se suspendió la distribución, por lo que ya llevamos más de un mes sin agua”, reclamó la vecina.

Madre de dos hijos y residente de la colonia Tlaltenco, la señora Gutiérrez revela que se han solicitado pipas, pero asegura que es un trámite muy arriesgado, pues se tiene que ir a esperar al camión, subirse con él y enfrentarse con los vecinos para advertirles que esa pipa la solicitó ella.

“Nos tenemos que anotar en una lista muy larga, pero también tenemos que estar pendientes para cuando llega la pipa. El problema es que es tanta la gente, que puedes estar 10 horas esperando, además de pelearse con los vecinos para ser los primeros en recibir el agua”.

Sin embargo, aún hay más de 19 fugas “importantes” que se están resolviendo y por lo menos cuatro empresas trabajando al respecto, como lo informó Ramón Aguirre.

“Es una zona con tantos problemas. Si el problema son las fugas que se presentaron en un inicio, estaríamos en la posibilidad de dar una solución, pero el problema es que en la medida en que se van reparando, salen más fugas porque ahora hay más presión con las nuevas tuberías”, aclaró el funcionario.

Insistió que la idea es mejorar ese 70% e ir del 80 al 90% paulatinamente en los próximos días, pero todo dependerá de lo fuerte que se vayan a presentar las nuevas fugas de un sistema de tubería que ya cumplió su ciclo de vida.

Algunas Soluciones
Para aminorar el problema, las autoridades han destinado unas 55 pipas, cantidad que los vecinos califican de insuficiente, por lo que muchas familias como la de Malena, se ven en la necesidad de comprar garrafones de agua para utilizar el líquido en sus necesidades básicas.

“Compramos 20 garrafones cada tercer día, los utilizamos para el baño, lavar trastes y para aseo personal. Gastamos unos 240 pesos cada tercer día, porque la pipa no ha llegado. Ahora la tenemos que solicitar en la delegación, porque antes se pedía en un módulo de Atención Ciudadana”.

Para el director del Sistema de Aguas, Ramón Aguirre, actualmente hay un proceso de que esto se resuelva antes de que concluya octubre, pero a un mes del sismo las 90 fugas detectadas en un inicio en Tláhuac no han sido resueltas por completo.

No sólo es el problema de la falta de agua en la demarcación, sino que las familias al llenar botes, cubetas o recipientes están expuestas a un problema de salud al hacerse muchos mosquitos que provocarían un brote de dengue.

“Se ha dicho entre los vecinos que hasta otros tres meses vamos a estar sin agua. Parece que ya es una cuestión política que no tengamos agua, sobre todo por los conflictos que hay entre el delegado, perteneciente a Morena y el gobierno de la Ciudad”, apuntó la señora Malena. 

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