La serie que marcó a una generación: así llega Stranger Things a su final
La quinta y última temporada de Stranger Things llegó el miércoles 26 de noviembre de 2025 a Netflix con el estreno del Volumen 1, compuesto por los primeros cuatro episodios. La plataforma decidió dividir la entrega final en tres partes: el Volumen 2, con los capítulos cinco al siete, llegará el 25 de diciembre, mientras que el episodio final, el capítulo ocho, se estrenará el 31 de diciembre para cerrar de manera definitiva la historia que comenzó hace casi una década.
Estrenada el 15 de julio de 2016, Stranger Things nació como una producción original de Netflix creada por los hermanos Duffer. La compañía ya había probado suerte con contenido propio gracias al éxito de House of Cards, pero la serie de ciencia ficción fue el proyecto que realmente consolidó su identidad global. Su estética retro, enfocada en homenajear el cine, la música y la cultura pop de los años ochenta, la convirtió en un fenómeno masivo que resonó con distintas generaciones.
A lo largo de nueve años, la franquicia creció más allá de la pantalla. Además de sus cinco temporadas, hay un spinoff en desarrollo, mercancía oficial de todo tipo, producciones teatrales en Broadway, colaboraciones con marcas de moda, juegos inspirados en Dungeons and Dragons y hasta menús especiales en cadenas de comida rápida. La serie se volvió un símbolo cultural que trascendió su narrativa original y se instaló en el imaginario colectivo.
Stranger Things también impulsó la carrera de varios jóvenes actores. Millie Bobby Brown, quien interpreta a Eleven, se convirtió en una de las figuras más reconocidas de su generación. Junto a ella crecieron intérpretes como Gaten Matarazzo, Caleb McLaughlin, Noah Schnapp y Sadie Sink. La producción también significó un nuevo impulso para Winona Ryder, quien retomó un papel central al interpretar a Joyce Byers, una madre soltera que enfrenta la desaparición de su hijo Will al inicio de la historia.
Con el paso de las temporadas, los personajes no solo se enfrentaron a las criaturas del upside down, sino que desarrollaron relaciones complejas marcadas por la amistad, el romance y la madurez emocional. Uno de los elementos distintivos de la serie fue su tratamiento natural de temas como la homosexualidad, integrándolos a la narrativa sin convertirlos en tropos aislados.
La presencia de Maya Hawke, hija de Ethan Hawke, sumó una figura clave para la generación Z. Su personaje, Robin Buckley, se volvió uno de los más populares por su carisma y por la manera en que se incorporó a la historia durante la tercera temporada.
El impacto cultural de Stranger Things también se refleja en sus cifras de audiencia. Los primeros cuatro episodios de la quinta temporada alcanzaron 59.6 millones de vistas globales en los primeros cinco días tras su estreno, según datos internos de Netflix. Es el mejor debut para una serie en inglés dentro de la plataforma, superando a Merlina por casi diez millones de visualizaciones.
Su valor narrativo y estético está marcado por influencias claras. Los hermanos Duffer tomaron inspiración de autores y directores como Steven Spielberg, John Carpenter, David Lynch, Stephen King, Wes Craven y H. P. Lovecraft. Además, incorporaron referencias a experimentos reales de la Guerra Fría y teorías de conspiración relacionadas con programas secretos del gobierno estadounidense, mezclando elementos de terror, aventura y ciencia ficción.
Con el estreno escalonado de sus últimos episodios, Stranger Things se despide como una de las series más influyentes de la última década. Su combinación de nostalgia ochentera, historias de crecimiento, monstruos y emociones humanas la convirtió en un referente de la cultura pop contemporánea, un cierre que marca el final de una era para sus seguidores.