¿Son seguras las extensiones de cabello? Estudio revela un 'cóctel químico' tóxico

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Extensiones de cabello
Extensiones de cabello

Ciudad de México.- Las extensiones de cabello, un accesorio de belleza ampliamente utilizado, han sido señaladas recientemente por una investigación publicada en la revista Environment & Health como una fuente potencial de sustancias químicas peligrosas. 

El estudio revela que estos productos pueden contener componentes asociados a un mayor riesgo de cáncer, alteraciones del sistema inmunológico y trastornos hormonales.

¿De qué están hechas realmente las extensiones?

Las extensiones no son simplemente cabello; a menudo son tratadas con procesos industriales complejos. Pueden fabricarse con fibras sintéticas (principalmente polímeros plásticos) o materiales biológicos, como cabello humano, seda o fibras de plátano.

Para que estos productos sean atractivos y funcionales, las empresas suelen añadir químicos que los hacen:

  • Resistentes al fuego (ignífugos).
  • Impermeables al agua.
  • Antimicrobianos.

Sin embargo, el problema radica en la falta de transparencia. Según Elissia Franklin, investigadora del Instituto Silent Spring, las empresas en Estados Unidos “rara vez revelan los productos químicos utilizados para conseguir esas propiedades, lo que impide que los consumidores sepan el efecto para su salud de su uso prolongado”.

El riesgo de la exposición directa y el peinado

A diferencia de otros cosméticos, las extensiones se colocan directamente sobre el cuero cabelludo. El riesgo se intensifica durante la rutina de belleza diaria: cuando las extensiones se calientan y se peinan, liberan sustancias químicas al aire que pueden ser inhaladas por el usuario.

Esta exposición constante se ve agravada por lo que los investigadores denominan el "oscurantismo" de la industria y la falta de regulación estricta sobre el uso de químicos en este tipo de productos, especialmente en mercados como el estadounidense.

Hallazgos alarmantes: Más de 160 sustancias químicas detectadas

Mediante el uso de técnicas de análisis avanzado y aprendizaje automático, los científicos analizaron 43 productos populares vendidos en tiendas físicas e internet. Los resultados fueron contundentes:

  1. Se detectaron más de 900 "huellas" químicas, identificando finalmente 169 sustancias de 9 tipos diferentes.
  2. Entre los químicos hallados figuran retardantes de llama, pesticidas, estireno, ftalatos y estannanos.
  3. 36 muestras contenían 17 sustancias químicas que alteran las hormonas, las cuales están vinculadas a un mayor riesgo de padecer cáncer de mama.
  4. Casi el 10% de los productos analizados superaba los niveles de estannanos tóxicos permitidos por la normativa de salud de la Unión Europea.

Incluso los productos etiquetados como "ecológicos" o "libres de tóxicos" deben ser vistos con cautela. De las muestras que portaban estos reclamos, solo dos cumplían realmente con la verdad, mientras que otras sí contenían sustancias peligrosas.

Un impacto desproporcionado en las mujeres negras

El estudio subraya que este riesgo sanitario afecta de manera desigual a la población. En Estados Unidos, más del 70% de las mujeres negras declaran usar extensiones de cabello, frente a menos del 10% en otros grupos raciales. 

Este uso frecuente, impulsado por razones culturales, personales y de comodidad, expone a este grupo a una carga química significativamente mayor.

Hacia una mayor transparencia y seguridad

La conclusión de los expertos es una llamada a la acción para las autoridades y la industria. Como señala Elissia Franklin:

"Nuestros hallazgos dejan claro que se requiere una supervisión más estricta para proteger a los consumidores y empujar a las empresas a invertir en la fabricación de productos más seguros".

La investigación pone de manifiesto la necesidad urgente de que las consumidoras tengan acceso a información clara sobre lo que están aplicando en su cuerpo y de que se establezcan regulaciones que garanticen que la belleza no se consiga a costa de la salud a largo plazo.

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