Atlético empata con Galatasaray y deja en el aire su pase directo a octavos

Atlético de Madrid

Redacción.- El Atlético de Madrid hizo lo suficiente para competir, pero no lo necesario para cerrar el boleto directo a los octavos de final. En un ambiente ardiente como el del Ali Sami Yen, el equipo de Diego Simeone empató 1-1 ante el Galatasaray y dejó su destino en el top ocho de la Liga de Campeones pendiente de la última jornada.

El punto no es menor: el conjunto rojiblanco ya estaba clasificado antes del silbatazo inicial, pero el objetivo marcado por el propio Simeone —dos victorias para asegurar el pase directo— quedó inconcluso. El valor real del empate se conocerá hasta que se cierre la fase.

Golpe temprano y respuesta inmediata

No pudo empezar mejor el Atlético. A los 3 minutos y 41 segundos, una acción tejida con precisión abrió el marcador: protección de balón de Sorloth, conexión al primer toque de Thiago Almada, centro medido de Ruggeri y definición de Giuliano Simeone, que firmó su cuarto gol del curso y ya suma participación en 11 tantos esta temporada.

El Galatasaray, campeón de las últimas tres ligas turcas y aún con vida en la pelea por clasificar, aceptó el golpe y reaccionó con intensidad. La respuesta llegó al minuto 20, cuando una jugada nacida desde la banda derecha terminó con un desafortunado autogol de Marcos Llorente, que no logró despejar un centro potente de Sallai. Empate y vuelta a empezar.

Un partido incómodo para Simeone

El 1-1 abrió un duelo de ida y vuelta que incomodó al técnico argentino. Julián Álvarez tuvo una ocasión clara tras el empate, pero su disparo se fue alto. No está aún en su mejor versión, y el partido lo evidenció.

Simeone pedía pausa. Más control. Menos vértigo. Intentó ordenar al equipo desde el mediocampo con Koke y Barrios, pero el Galatasaray seguía presionando, empujado por su gente y por la potencia de jugadores como Osimhen y Sané.

Ajustes, cambios y una recta final de tensión

El segundo tiempo arrancó con una modificación clave: Álex Baena ingresó por Almada. Más tarde llegaron los ajustes estructurales: Le Normand y Johnny Cardoso al campo, Llorente al medio, y luego Griezmann para buscar mayor creatividad arriba.

El Atlético creció en el tramo final. Generó peligro. Mereció algo más cuando Griezmann obligó a una gran atajada de Ugurcan Cakir y Baena probó desde fuera del área. Pero la falta de rematadores pesó.

Y cuando más empujaba, también sufrió. Oblak y el propio Llorente evitaron el 2-1 en los últimos instantes, en un cierre que dejó sensaciones encontradas: el Atlético pudo ganar… y también perder.

Todo se decide en la última jornada

El empate deja al Atlético con el pase asegurado, pero con el top ocho todavía en el aire. La última fecha será definitiva para saber si el equipo rojiblanco accede directo a octavos o debe pasar por la fase previa, una instancia que ya sufrió la temporada pasada.

Síguemos en Google News