Brahim Díaz, de héroe a villano: el penal que le negó a Marruecos la Copa Africana
Redacción.- La Copa Africana de Naciones 2026 dejó una postal imborrable y cruel para el futbol marroquí. En la final ante Senegal, el sueño del título se escapó en un instante y tuvo como protagonista involuntario a Brahim Díaz, figura del Real Madrid, quien pasó del liderazgo al desencanto en la noche más dura de su carrera.
How the AFCON final played out:
— Springers24 (@springers24) January 18, 2026
⏱ 90+2’ - Senegal score, but the goal is disallowed
⏱ 90+7’ - Morocco are awarded a penalty by VAR
⏱ 90+12’ - Senegal players leave the pitch in protest
⏱ 90+21’ - Senegal players return to the pitch
⏱ 90+24’ - Brahim Diaz attempts a Panenka,… pic.twitter.com/O05jvEERbr
El penal que lo cambió todo
Con el partido empatado 0-0, el árbitro señaló penalti a favor de Marruecos en el minuto 90+12, tras un forcejeo entre Brahim y El Hadji Malick Diouf. La ejecución se retrasó casi 20 minutos, luego de que los jugadores senegaleses abandonaran momentáneamente el campo en señal de protesta, elevando la tensión al límite.
Brahim, máximo goleador del torneo con cinco tantos, pidió el balón. Apostó por un cobro a lo Panenka, pero el guardameta Edouard Mendy no se movió y atajó el disparo con facilidad. El gesto técnico, esta vez, fue castigo.
La frustración fue inmediata. El seleccionador Walid Regragui sustituyó al atacante antes del arranque de la prórroga. Minutos después, Pape Gueye marcó el gol que le dio a Senegal el título continental.
Lágrimas, disculpa y responsabilidad
La imagen de Brahim inconsolable durante la premiación recorrió el mundo. Horas más tarde, el futbolista rompió el silencio con un mensaje en redes sociales, acompañado de una fotografía con la medalla de subcampeón.
“Ayer fallé y asumo toda la responsabilidad. Me disculpo de todo corazón. Me costará recuperarme, porque esta herida no cicatriza fácilmente”.
El jugador reconoció que su mayor dolor fue no cumplir el sueño de una afición que lo arropó durante todo el torneo.
Un golpe que no rompe el compromiso
Pese a los abucheos tras el pitido final, Brahim no estuvo solo. Durante la ceremonia, incluso Gianni Infantino se acercó para consolarlo, mientras el futbolista permanecía con la mirada perdida, aún en estado de shock.
Lejos de esconderse, Brahim dejó claro que su vínculo con los Leones del Atlas sigue firme. Prometió trabajar para devolver el cariño recibido y transformar esta caída en combustible competitivo.