El Coloso de Santa Úrsula se rindió a su Selección Nacional, que esta noche se impuso a Chequia con un 2-0 contundente, y que dio espacio para la despedida del único arquero en disputar seis Copas del Mundo, Guillermo Ochoa, histórico tricolor.
Nueve de nueve
Con gol de Mateo Chávez, el equipo mexicano se fue arriba en el marcador y selló su histórica tercera victoria en una Copa del Mundo, llegando por primera vez en la historia a nueve puntos en una fase de grupos.
Corrían apenas 10 minutos de la segunda mitad, cuando el conjunto mexicano en una jugada de contra golpe se encontró con el cuadro de Chequia mal parado, dejando a Mateo Chávez frente a frente al arquero, que, a pesar de salir al achique, no pudo evitar que el remate del mexicano terminara en el fondo de la red.
Una vez más, Julián Quiñones se hace presente, el ex delantero del América marcó el segundo tanto al minuto 61, en una jugada similar a la del primer gol, el conjunto mexicano encontró mal parado a los checos, y gracias a la buena colocación de Quiñones, mandó el rebote del arquero directo al arco.
Para cerrar con broche de oro, el equipo mexicano marcó el tercer tanto en el tiempo de compensación, luego del rechace del arquero al tiro de Santi Gímenez, Álvaro Fidalgo remató al arco y mandó el balón a guardar para marcar su primer gol con la Selección Mexicana.
Merecido adiós
Pedido por la afición, Guillermo Ochoa con su icónico número 13 ingresó de cambio en el minuto 78, entre aplausos, y un minuto de “ole, ole, ole Memo, Memo” el arquero mexicano entró al terreno de juego para disputar sus últimos minutos en el futbol profesional.
Luego de haber sido convocado por primera ocasión en Alemania 2006, repetir en Sudáfrica 2010 para por fin debutar en Brasil 2014, Guillermo se convirtió rápidamente en una figura internacional que recorrió el mundo por sus increíbles atajadas, mismas que hoy lo colocaron en esta alarida despedida.
Inicio emotivo
El duelo ante Chequia inició con emotividad luego de que el histórico, Hugo Sánchez, fuera el encargado de tirar el volado inicial.
Motivados por un ensordecedor Estadio Azteca, el equipo mexicano inició el encuentro con una propuesta ofensiva que gustó al público que se dio cita en el Coloso de Santa Úrsula.
Reclama la afición
Luego de que el partido se fuera inclinando en favor del juego checo con jugadas dentro del área mexicana, la afición nacional se hizo sentir en el coloso y no de la forma que le gusta a los jugadores, pues la primer muestra fue el grito homofóbico cerca del minuto 40 de la primera mitad.
El sentir de los aficionados quedó en claro cuando se pitó el final de los primeros 45 minutos, pues el estadio retumbó con un abucheo ensordecedor debido al bajo nivel de futbol que se apreció durante la primera mitad en el terreno de juego.
