Manchester United empata con Leeds y sigue lejos de la Champions League
Redacción.- En un derbi de máxima rivalidad, el Manchester United volvió a quedar a deber. Los Diablos Rojos empataron ante el Leeds United y reincidieron en una irregularidad que sigue alejándolos de la pelea real por los puestos de Liga de Campeones. El 1-1 final se sostuvo gracias a la rápida reacción de Matheus Cunha, que respondió al gol de Brenden Aaronson.
En una Premier League donde la cuarta posición se mueve con vaivenes constantes —y con un Liverpool en uno de sus peores cursos recientes—, el United sigue sin dar el paso definitivo. El propio desarrollo del torneo, con resultados ajenos que abren la puerta, ofrece oportunidades que parecían descartadas semanas atrás, pero el equipo de Ruben Amorim no logra capitalizarlas.
Irregularidad que se repite
Cada nueva opción provoca más inquietud que confianza. El United apenas ha ganado uno de sus últimos cinco partidos y tres de las últimas once jornadas, una estadística que explica por qué la sensación de aspirante a Champions no termina de cuajar. Incluso en el cierre del partido hubo tensión, con una mano de Cunha en el minuto 91 que pudo cambiar el desenlace.
Este domingo, el United pudo ganar… pero también pudo perder. Ese es el filo en el que camina un equipo que alterna momentos de ambición y dominio con lapsos de fragilidad que lo hacen vulnerable, incluso ante un Leeds que marcha decimosexto en la Premier.
Un partido de ida y vuelta
El encuentro arrancó con intensidad. Un gol anulado a Cunha marcó el inicio de un primer tiempo equilibrado, con una ocasión clara por bando. Primero avisó el Leeds; después respondió el United con un potente cabezazo de Leny Yoro, que encontró una intervención espectacular del guardameta Lucas Perri.
El portero del Leeds, a menos de un metro del rematador, reaccionó con reflejos felinos para desviar el balón por encima del larguero, una atajada que frenó el mejor momento del United, al que le faltó precisión en los metros finales.
Un error que cuesta caro
El gran debe volvió a ser defensivo. El 1-0 del Leeds, al minuto 62, nació de una concesión impropia de un equipo que aspira a Champions. Una pérdida innecesaria en medio campo y, sobre todo, el despiste de Heaven frente a Aaronson resultaron decisivos.
El central tenía ventaja, pero reaccionó tarde. Aaronson explotó su velocidad y definió cruzado ante la salida de Arnaud Lammens. Un golpe del que el United se repuso rápido.
Respuesta inmediata, pero insuficiente
Apenas tres minutos después, Cunha firmó el empate tras una asistencia de Joshua Zirkzee, recién ingresado y protagonista también en el mercado invernal. La salida de Perri y el espacio concedido facilitaron la definición del brasileño.
Fue apenas el cuarto gol liguero de Cunha en 17 partidos. El máximo anotador del United es Bryan Mbeumo, actualmente en la Copa África, mientras que Benjamin Sesko solo suma dos tantos en la Premier.
Entre Cunha, Sesko y Mbeumo, el club invirtió 226 millones de euros el verano pasado para producir 12 goles en la primera vuelta. Un dato que resume el momento del Manchester United: inversión alta, rendimiento irregular y una Champions que sigue viéndose más como posibilidad ajena que como objetivo propio.