O’Ward y la espina de Indianápolis: el gran sueño que aún persigue el mexicano

500 millas de Indianálopis

Redacción.- A las puertas de una nueva temporada de la IndyCar Series, Patricio O’Ward tiene claro cuál es la cuenta pendiente más importante de su carrera: conquistar las 500 Millas de Indianápolis. Una carrera que lo ha tenido como protagonista constante, pero que, por distintos factores, todavía se le ha escapado.

En entrevista con Motorsport, el piloto mexicano fue tan honesto como autocrítico al hablar de una victoria que se ha quedado varias veces al alcance de la mano.

“No sabría decirte por qué, porque si me la supiera ya la hubiera ganado varias veces”, confesó. “Me he quedado cerca muchas, muchas veces. Pero no hay que cambiarle mucho: todos los años estamos ahí, tercero, segundo, segundo, peleando la victoria a cinco vueltas del final, cuartos, sextos… ahí estamos”.

Indianápolis: un mes de trabajo para un solo día

Para O’Ward, el secreto de Indianápolis no está en una sola vuelta ni en una posición de salida, sino en el trabajo acumulado durante todo el mes previo a la carrera.

“Lo que puedo hacer es que el carro esté puesto a punto lo mejor posible durante el mes, que va cambiando mucho de día a día, y asegurarme de tener el mejor auto debajo de mí el día de la carrera. Con eso, por más que empieces en 33, puedes ganar”, explicó.

La visión del regiomontano es clara: constancia, adaptación y un coche competitivo en el momento decisivo.

Autocrítica en Arrow McLaren y el reto técnico

En el plano técnico, el piloto de Arrow McLaren reconoció que todavía hay áreas por mejorar, especialmente frente a sus principales rivales.

“Estamos con una escudería que usa un motor distinto. Podemos enfocarnos en mejorar nuestro ‘setup’, el damper, porque en ciertas pistas todavía nos falta bastante”, señaló.

También fue directo al hablar del rendimiento de los motores durante la temporada pasada.

“Tenemos que seguir empujando a Chevy, porque en muchas partes del año Honda fue superior. Eso no es una opinión, fue un hecho. Ellos estaban muy fuertes y tenemos que seguir trabajando para darles una pelea más dura”.

Foco propio, pese a las comparaciones

Cuestionado sobre las constantes comparaciones con otros pilotos de la categoría, O’Ward dejó claro que su fórmula no cambia: concentrarse en lo suyo.

“Eso es normal y todo cae en enfocarte en tu trabajo. Este año hubo mucha plática de que todo iba a cambiar, pero como que la gente no me conoce todavía. Ya van seis años y siempre es la misma historia”, afirmó.

Un subcampeonato valioso… pero insuficiente

El mexicano cerró con balance positivo una temporada en la que terminó subcampeón del campeonato, destacando la evolución del equipo carrera tras carrera. Sin embargo, fue realista al reconocer que no alcanzó para superar al campeón.

“Cada fin de semana éramos mejor y mejor. Estoy contento con el año que tuvimos, pero obviamente no fue suficiente para ganarle a Álex Palou, porque él tuvo un año que no se había visto”, concluyó.

Con el talento probado, la experiencia acumulada y la obsesión intacta, Patricio O’Ward vuelve a mirar hacia Indianápolis. El objetivo sigue siendo el mismo: convertir la cercanía constante en una victoria que, tarde o temprano, deje de ser una deuda pendiente.

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