La cuarta fue la vencida para Alexander Zverev. El alemán de 29 años conquistó este domingo el primer título de Grand Slam de su carrera al derrotar al italiano Flavio Cobolli por 6-1, 4-6, 6-4, 6-7(5) y 6-1 en la final de Roland Garros 2026.
El número 3 del mundo necesitó cuatro horas y 16 minutos para completar una victoria que pone fin a una larga espera y que le permite sacarse la espina de las finales perdidas en París, el Abierto de Estados Unidos y el Abierto de Australia.
Un triunfo construido con paciencia y resistencia
Al finalizar el encuentro, ambos tenistas, grandes amigos fuera de las pistas, se fundieron en un abrazo mientras Zverev caía de rodillas sobre la tierra batida para celebrar el título más importante de su trayectoria.
La final no destacó por la brillantez técnica, pero sí por la intensidad y la capacidad de lucha de ambos jugadores. Los errores fueron constantes, aunque ninguno dejó de pelear hasta el último punto.
El alemán mostró mayor dominio durante buena parte del partido, mientras que Cobolli reaccionó en dos ocasiones para extender el duelo hasta un quinto set, donde la experiencia terminó marcando la diferencia.
Cobolli vendió cara la derrota
El italiano, que disputaba la primera final de Grand Slam de su carrera, se aferró al partido hasta el límite. Sin embargo, sus 65 errores no forzados, por 54 de Zverev, terminaron pesando en los momentos decisivos.
El quinto parcial evidenció la diferencia de experiencia entre ambos y permitió al alemán imponer su ritmo para cerrar el encuentro con autoridad.
Cobolli también dejó escapar la oportunidad de devolver a Italia el título parisino cincuenta años después de la conquista de Adriano Panatta, quien fue el encargado de entregar el trofeo.
Un torneo marcado por las ausencias
La conquista de Zverev llegó en una edición especial de Roland Garros, condicionada por la ausencia del español Carlos Alcaraz, campeón de las dos ediciones anteriores, debido a una lesión.
Además, el torneo vio las eliminaciones del número uno del mundo, Jannik Sinner, y del serbio Novak Djokovic, quien perseguía el vigesimoquinto Grand Slam de su carrera.
Desde el inicio del campeonato, el alemán cargó con el papel de favorito y con la presión que ello implicaba, un obstáculo que logró superar para acabar con una sequía que parecía interminable.
El título que cambia la carrera de Zverev
Con este triunfo, Alexander Zverev suma el vigésimo quinto título de su carrera profesional, una trayectoria que ya incluía siete Masters 1000, pero que aún no contaba con un Grand Slam.
Es además su primer trofeo de la temporada, en una campaña en la que acumula 35 victorias, 20 de ellas sobre tierra batida.
El alemán también dejó atrás una estadística incómoda: sus cuatro derrotas sobre arcilla este año habían sido frente a jugadores italianos, una tendencia que logró romper precisamente ante Cobolli para escribir el capítulo más importante de su carrera deportiva.
