Con la ‘mentalidad’ de líder

mentalidad lider David Mosquera
mentalidad lider David Mosquera

Por David Somoza Mosquera

Para ser líder es necesario tener la mentalidad correcta, que implica no solo poseer ciertas actitudes, creencias y expectativas, sino también ponerlas en práctica estratégicamente. Siempre teniendo en mente que un líder es esa persona que influye y crea cultura con su comportamiento. 

Los líderes efectivos -aquellos que poseen la ‘mentalidad’- tienen la asombrosa habilidad de relacionarse con los demás, desempeñar sus funciones de manera eficiente y eficaz y adaptarse con éxito al cambio. Es lo que les permite procesar una variedad de información y situaciones en aras del bienestar de las organizaciones que lideran y del personal a su cargo.

Ahora bien, es importante que el líder perfeccione esa mentalidad, que la haga crecer, porque es el motor de todo lo que hace en su trabajo: incide directamente en sus opiniones, decisiones y acciones, e impacta a todos los que le rodean en el entorno laboral. Sus patrones de pensamiento influyen en su relación con los demás, cómo logra sus objetivos y el éxito de su desempeño general.

En el entorno empresarial actual, en constante cambio y no exento de incertidumbre, los líderes deben ser adaptables, resilientes y estar orientados al crecimiento para tener éxito. Ello implica desarrollar una mentalidad de crecimiento, mediante el trabajo duro, dedicación y perseverancia. 

Y es que los líderes con mentalidad de crecimiento ven los desafíos y fracasos como oportunidades para aprender y crecer, no tienen miedo de cometer errores y están dispuestos a correr riesgos para lograr sus objetivos, pero anteponiendo los intereses de las empresas que dirigen y considerando a sus equipos de trabajo.

“Los líderes de hoy y del mañana deben aprender a navegar en un panorama definido por la incertidumbre y la complejidad mientras persiguen sus rápidas transformaciones comerciales. En tiempos de incertidumbre, esto requiere líderes que sean verdaderamente adaptables para sintonizar con las necesidades de su organización, su gente y su mercado”, advierte Nadine Mirchandani, vicepresidenta adjunta de Estrategia y Transacciones de la firma EY Global.

En su análisis “Transforming the leadership mindset for future growth”, hace referencia a la encuesta EY Global CEO Outlook, publicada en enero y en la que consultaron a 1.200 directores ejecutivos y líderes, para destacar uno de sus principales resultados: “… la demanda de transformación estratégica vuelve a estar en la agenda, con más de la mitad de los directores ejecutivos (58%) acelerando sus planes de transformación. Esto es el triple del número de directores ejecutivos que lo hacían apenas seis meses antes.  Esto no es sólo una estadística; es un llamado a la acción para un cambio visionario”.

De hecho, el liderazgo juega un papel crucial en cualquier estrategia y, por lo tanto, los líderes también deben transformar y encarnar una mentalidad que trascienda los desafíos actuales. La meta debe ser, según Mirchandani, basarse en “la inspiración, la visión impulsada por un propósito, y un giro profundo hacia la humanidad en el corazón de nuestros equipos”. 

Para llegar allí propone cinco “cambios radicales de mentalidad” que pueden redefinir el liderazgo: 

1. Equilibrar la visión a largo plazo con los objetivos a corto plazo.
 
2. El arte de la agilidad. En un contexto en constante transformación, la flexibilidad es esencial para corregir el rumbo a medida que las circunstancias evolucionan. 

3. Redefinir el éxito. Este no se puede medir únicamente en términos financieros, sino también a partir de la satisfacción del cliente, empleados empoderados y el impacto duradero en la sociedad y el medioambiente. 

4. Las personas en el centro. Para ello los líderes deben generar confianza creando un equipo sólido y aportando una combinación de dominio técnico y analítico con una profunda inteligencia emocional y empatía. 

5. Tecnología con un toque humano. El propósito es que los beneficios de las innovaciones tecnológicas se equilibren con sus posibles impactos sociales y ambientales. 

Así que frente a los cambios, los desafíos y las adversidades, debe prevalecer la ‘mentalidad’ de líder. Es decir, “permanecer firmes en su compromiso de generar confianza, fomentar el crecimiento y crear un mundo mejor para las generaciones venideras”, como bien dice Mirchandani.

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