A 27 años de su debut, Britney Spears y el álbum que cambió el pop para siempre

Foto: EFE

Britney Spears redefinió el panorama musical hace casi tres décadas. Su primer álbum de estudio, ...Baby One More Time, cumple hoy 27 años de historia. Este disco transformó a la joven en un fenómeno global y marcó la estética del pop para toda una generación.

El hit que nadie quería

La carrera de Spears despegó gracias a un demo potente y un contrato con la discográfica Jive. Productores como Max Martin y Rami Yacoub definieron el sonido pulido de las sesiones de grabación. La cantante esquivó otros proyectos para enfocarse en este disco que la catapultó de inmediato a las alfombras rojas.

El sencillo principal, "...Baby One More Time", se convirtió en un himno instantáneo. Curiosamente, grupos como TLC y la banda masculina Five rechazaron la canción antes que ella. Hoy, la introducción de piano de tres notas forma parte de la memoria colectiva. Artistas tan diversos como Ed Sheeran y el elenco de la serie Glee han realizado versiones de este clásico.

Cifras récord y sesgo mediático

En el ámbito comercial, el lanzamiento resultó demoledor. El álbum debutó en el número uno de la lista Billboard 200. Al mismo tiempo, el single lideró el Hot 100 de Estados Unidos. Spears fue la artista más joven en dominar ambas listas de forma simultánea. Hasta la fecha, la producción supera los 25 millones de copias vendidas y cuenta con 14 discos de platino.

Sin embargo, la prensa de la época recibió el trabajo con posturas divididas. Algunos críticos utilizaron un tono misógino para calificar a la estrella adolescente. Publicaciones como Rolling Stone y NME cuestionaron su valor artístico y predijeron una carrera corta. El tiempo demostró que esos pronósticos estaban equivocados, pues Spears mantuvo su influencia durante décadas.

Debates sobre la lírica y sexualización

Las letras del álbum también generaron discusiones intensas. El verso "hit me" provocó confusión entre quienes interpretaron el mensaje como una incitación a la violencia. En realidad, la frase pertenecía a una jerga musical que significaba simplemente "llámame".

Además, títulos como "Born to Make You Happy" abrieron cuestionamientos sobre la sexualización de artistas menores de edad. Pese a estas polémicas, el legado de Britney Spears permanece vigente. Su debut no solo vendió millones de discos, sino que estableció las reglas del pop moderno en el cambio de milenio.

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